Los Veintisiete complican el objetivo de una Comisión Europea paritaria

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. / RR SS.
El objetivo era garantizar una composición paritaria en el próximo Ejecutivo comunitario, sin embargo, la respuesta de los Estados hasta el momento ha sido mayoritariamente de candidatos masculinos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está encontrando dificultades para conformar un equipo de comisarios que refleje un equilibrio de género. Antes de iniciar el receso estival, Von der Leyen solicitó a los gobiernos de los países miembros de la Unión Europea que enviaran, a más tardar a finales de agosto, dos propuestas de candidatos: un hombre y una mujer. El objetivo era garantizar una composición paritaria en el próximo Ejecutivo comunitario, sin embargo, la respuesta de los Estados hasta el momento ha sido mayoritariamente de candidatos masculinos.

Hasta la fecha, 18 de los Veintisiete han presentado sus nominaciones. De estas, 12 son hombres y solo cuatro mujeres han sido propuestas para ocupar cargos en la Comisión. A estas se suman las dos mujeres ya elegidas para los cargos de presidenta de la Comisión y alta representante para la Política Exterior de la UE: Ursula von der Leyen, de Alemania, y Kaja Kallas, la ahora ex primera ministra de Estonia. Esto eleva a seis el número total de mujeres, aunque aún lejos de la paridad deseada.

Aún queda por conocer la decisión de nueve países, lo que podría equilibrar la situación o incluso inclinarla aún más hacia una representación masculina. En los medios de comunicación de los países restantes, como Lituania, Dinamarca, Portugal, Italia, Bulgaria, Rumanía, Chipre, Bélgica y Luxemburgo, los nombres que más suenan son también mayoritariamente hombres.

Von der Leyen había pedido que, en caso de que el candidato propuesto ya formara parte de la actual Comisión, solo se presentara un nombre. De los 16 Estados que ya han decidido, seis optaron por repetir, y en cinco de esos casos se ha nominado a hombres: Maros Sefcovic (Eslovaquia), Thierry Breton (Francia), Valdis Dombrovskis (Letonia), Olivér Várhelyi (Hungría) y Wopke Hoekstra (Países Bajos). La única mujer en este grupo es Dubravka Suica, de Croacia.

La Comisión debe ser aprobada por la Eurocámara

Una portavoz de la Comisión declinó comentar las nominaciones individuales realizadas por los Estados, recordando que el plazo para enviar las propuestas finaliza el 30 de agosto. A partir de esa fecha, se procederá al reparto de carteras, seguido por el proceso de ratificación en el Parlamento Europeo. Este último tiene entre sus mandatos internos el asegurar el “equilibrio de género” en la estructura del Ejecutivo de la UE, una cuestión que podría influir en la aprobación final de la nueva Comisión.

En el actual mandato de la Comisión, que está a punto de finalizar, no se logró una paridad exacta, aunque sí se alcanzó el mayor número de mujeres en la historia de la institución, con 16 hombres y 11 mujeres al inicio, número que posteriormente cambió a 15 hombres y 12 mujeres tras la dimisión del irlandés Phil Hogan y su reemplazo por Mairead McGuinness.

El reto de alcanzar la paridad de género no es nuevo para la Comisión Europea. Aunque la presidenta tiene un papel en la selección final de los comisarios junto con el Consejo de la UE, los Estados miembros tienen la potestad de designar a sus representantes, y a menudo las decisiones se basan más en consideraciones políticas internas que en la búsqueda de equilibrio de género. Esta dinámica ha llevado históricamente a una predominancia masculina en el colegio de comisarios.

Resistencias y equilibrios internos

Desde el principio, algunas capitales han dejado claro que no seguirían la petición de Von der Leyen. Dublín, por ejemplo, nominó rápidamente a Michael McGrath, exministro de Finanzas, sin considerar una candidatura femenina. Polonia siguió un camino similar, proponiendo a Piotr Serafin, actual embajador ante la UE.

Aunque la candidata de España, Teresa Ribera, es mujer, lo que favorece el objetivo de la paridad, Madrid ha ignorado la solicitud de la presidenta de enviar dos nombres. Ribera, que actualmente es vicepresidenta tercera del Gobierno, se perfila como una figura clave en la cuota femenina, junto a otras mujeres nominadas de Suecia, Finlandia y Croacia, pero compite por una cartera muy demandada por el resto de los miembros.

Además de las consideraciones de género, los Estados también buscan obtener carteras importantes para sus comisarios. Las áreas más demandadas son economía, comercio, cambio climático y energía. La designación de figuras como Piotr Serafin, con una amplia experiencia en Bruselas, refleja estas prioridades. De igual manera, el Gobierno español aspira a que Ribera tenga responsabilidad en temas de cambio climático y energía, áreas en las que ha ganado reconocimiento en la capital comunitaria durante la excepción ibérica en 2022 tras la crisis por el corte del suministro ruso a raíz de la invasión a Ucrania.

Ursula von der Leyen enfrenta ahora la compleja tarea de ajustar el puzle de género y competencias entre finales de agosto y comienzos de septiembre, buscando satisfacer a todos los Estados miembros y cumplir con los objetivos de paridad y eficacia en la gestión del próximo quinquenio de la Comisión Europea. @mundiario