Los ultras alemanes resisten la cascada de escándalos en las encuestas

Maximilian Krah, eurodiputado por Alternativa por Alemania (AfD). / RR.SS
Maximilian Krah, eurodiputado por Alternativa por Alemania (AfD). / RR.SS
El partido AfD está inmerso en acusaciones de espionaje, extremismo, corrupción y uno de sus líderes ha sido multado por una expresión nazi. Pero mantiene su apoyo en los sondeos.
Los ultras alemanes resisten la cascada de escándalos en las encuestas

El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) enfrenta una serie de frentes abiertos en vísperas de las elecciones europeas y las autonómicas en estados orientales, que podrían cambiar el panorama político alemán. A pesar de los escándalos de corrupción y las acusaciones de colaborar con el espionaje de parte de potencias extranjeras, los ultras de AfD mantienen un significativo apoyo en los sondeos, consolidándose como la segunda fuerza política nacional, detrás de los democristianos del CDU/CSU y por delante de la coalición de tres partidos que actualmente gobiernan el país: socialdemócratas, verdes y liberales.

Recientemente, la Oficina para la Protección de la Constitución decidió mantener la vigilancia sobre AfD por sospechas de extremismo, justo en un momento crucial antes de las elecciones europeas del 9 de junio y los comicios regionales en Brandeburgo, Sajonia y Turingia. Este movimiento se suma a la presión que enfrenta el partido por parte de grandes empresas alemanas, que formaron una alianza para advertir sobre el auge de formaciones extremistas y promover el voto a partidos proeuropeos.

El líder de AfD en Turingia, Björn Höcke, fue multado con 13.000 euros por pronunciar una consigna nazi, “Todo por Alemania”, de las SA, las tropas de asalto del partido nacionalsocialista de Adolf Hitler. Este incidente resalta las tensiones en el partido sobre el uso de lenguaje ultra, que es ilegal en Alemania al igual que la apología a los ideales y los símbolos nazi.

A todo esto, se le añaden los casos de colaboración de espionaje de Rusia y China. El diputado Petr Bystron, segundo en la lista de AfD para las elecciones europeas, enfrenta investigaciones por soborno y blanqueo de dinero relacionadas con el medio prorruso Voice of Europe. Además, el eurodiputado Maximilian Krah, cabeza de cartel del partido ultra ha sido vinculado a un caso de espionaje chino por el que ha sido detenido su asistente, Jian G., generando controversia y desafíos internos en el partido.

Los ultras no se debilitan de cara a las europeas

A pesar de estos desafíos, AfD mantiene un apoyo significativo en las encuestas. En un sondeo reciente de la cadena ZDF, el partido obtuvo un 16 % de intención de voto, manteniéndose en segundo lugar a nivel nacional y empatado en las elecciones europeas con un 15 % de los votos.

El apoyo a AfD sigue siendo fuerte entre hombres de mediana edad y residentes en ciudades pequeñas del este de Alemania, con una significativa presencia de la clase trabajadora. Sin embargo, el partido enfrenta críticas y tensiones políticas significativas, lo que ha llevado a un aumento en los delitos y la violencia contra representantes políticos en Alemania.

El futuro de AfD está en juego en estas elecciones, con el partido tratando de mantener su posición política en un entorno de creciente escrutinio y controversia. A medida que se acercan las elecciones, queda por ver si los recientes escándalos afectarán el apoyo electoral del partido o si mantendrá su posición como un actor clave en el panorama político alemán.

AfD continúa enfrentando una batalla en múltiples frentes, desde lo judicial hasta lo electoral, mientras busca mantenerse relevante en un clima político cada vez más tenso en Alemania. @mundiario

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