La UE condena la represión en las protestas contra la ley rusa en Georgia

Un manifestante y un agente antidisturbios en una protesta en Tiflis, Georgia. / RR.SS
Un manifestante y un agente antidisturbios en una protesta en Tiflis, Georgia. / RR.SS
Miles de personas se han manifestado en Tiflis en rechazo de la aprobación de una nueva norma, con inspiración en la legislación de Rusia, que pretende ejercer su control sobre las ONG.
La UE condena la represión en las protestas contra la ley rusa en Georgia

La capital de Georgia, Tiflis, fue escenario de intensas y multitudinarias protestas que culminaron con al menos 63 personas detenidas y seis policías heridos. Estas manifestaciones masivas tuvieron lugar en contra de lo que se conoce como la ley de agentes extranjeros, inspirada en la legislación rusa, que busca que las organizaciones, como ONG y programas que reciban más del 20 % de su financiación de terceros países, sean consideradas como agentes al servicio de intereses extranjeros y forzadas a estar bajo una revisión exhaustiva y periódica.

Las masivas manifestaciones se extendieron por cerca de seis horas, marcadas por la tensión y los enfrentamientos en la víspera de su segunda votación en el Parlamento, uno de los pasos claves de su tramitación. Las autoridades reprimieron las protestas contra la ley que, hace un año, consiguieron hacerla descarrilar por el descontento popular.

El ministro del Interior georgiano, Alexandr Darajvelidze, aseguró en una rueda de prensa que los participantes en la protesta “arrojaron a los agentes objetos pesados, incluidas botellas y piedras”, hacia los agentes de policía. Estos enfrentamientos llevaron a las autoridades a tomar medidas drásticas para mantener el orden público.

Sin embargo, varias organizaciones de defensa de los derechos humanos han denunciado el uso de una fuerza “ilegítima y desproporcionada” por parte de la policía. Según un comunicado conjunto emitido por estas asociaciones, las fuerzas especiales policiales golpearon y agredieron a manifestantes, incluyendo a “jóvenes, mujeres, periodistas y políticos de la oposición”.

Borrell pide parar la represión

La Unión Europea ha pedido al Gobierno georgiano que respete el derecho de reunión pacífica y que no utilice la fuerza contra los manifestantes que, en la víspera de la aprobación en segunda lectura de la ley. “Georgia es un país candidato a la UE, pido a sus autoridades que garanticen el derecho de reunión pacífica. El uso de la fuerza para reprimirlo es inaceptable”, ha escrito el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, en su cuenta de X.

Precisamente el Director General de la Comisión Europea encargado de las negociaciones para la ampliación de la UE, Gert Jan Koopman, visita este miércoles Tiflis para reunirse con el Gobierno, la presidenta Salomé Zurabishvili y miembros de la sociedad civil, que se han convertido en el principal método de fiscalización del Ejecutivo que, según Bruselas, ha estado apropiándose de las instituciones del Estado lentamente.

Entre los Veintisiete hay una profunda preocupación y decepción por el giro que ha tomado Georgia en contra de los valores de la UE, precisamente después de que en diciembre la Comisión Europea le diera el espaldarazo de recibir el estatus de candidato a la adhesión, una aspiración de la mayoría de la sociedad georgiana, que ha estado intentado escapar de la esfera de influencia rusa y mantiene relaciones tensas con Moscú desde que Rusia controla de facto las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, a raíz de la invasión de 2008.

La oposición rechaza la ley

Entre los heridos se encuentra Leván Jabeishveli, líder del Movimiento Nacional Unido, una de las principales fuerzas de la oposición en Georgia. Jabeishveli, junto con otra compañera de su partido que también sufrió golpes por parte de la policía, requirió atención médica después de que intentaran burlar un cordón policial durante la manifestación y se resistieran al arresto.

Horas más tarde, Jabeishveli se presentó en el Parlamento con heridas en la cara, fracturas en huesos faciales y la pérdida de cuatro piezas dentales, evidenciando la violencia que marcó las protestas y generando preocupación sobre el estado de los derechos civiles y la libertad de expresión en Georgia.

El partido oficialista, Sueño Georgiano, prometió guardarla en el cajón, pero en este año han intentado sacarla adelante, aunque todavía falta una tercera lectura y que sea sancionada por la presidenta proeuropea, Salomé Zurabishvili, que se ha convertido en una de sus principales detractoras en medio de una oposición dividida y reducida. Es probable que la mandataria regrese al Parlamento la bautizada como ‘ley rusa’, por su inspiración en la legislación del país vecino, pero el partido en el poder fundado por el oligarca prorruso y supuesto líder en la sombra, Bidzina Ivanishvili, amaga con aprobarla. @mundiario

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