La UE aprueba un histórico plan para la defensa de Europa, pero Hungría se desmarca de Ucrania
Los Veintisiete miembros de la Unión Europea han dado luz verde a un ambicioso plan de defensa que marca un punto de inflexión en la política de seguridad del bloque. La iniciativa, basada en la estrategia de “Rearme Europa” presentada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, incluye medidas como la flexibilización de las reglas fiscales para permitir una mayor inversión en defensa y la creación de un instrumento financiero de 150.000 millones de euros en préstamos.
El plan prevé una inversión total de hasta 800.000 millones de euros, aunque la Comisión reconoce que la cifra final dependerá del compromiso de los Estados. La mayor parte del esfuerzo recaerá sobre los presupuestos nacionales, que podrán desviarse hasta un 1,5 % del PIB anual durante los próximos cuatro años para financiar el gasto militar. Esto supone un cambio significativo para países como España, que ha anunciado que adelantará su objetivo de alcanzar el 2 % del PIB en defensa, una meta que inicialmente estaba fijada para 2029.
Uno de los aspectos clave del plan es la flexibilización de los fondos de cohesión, lo que permitirá redirigir recursos al sector militar. Además, se ha solicitado al Banco Europeo de Inversiones (BEI), dirigido por Nadia Calviño, que incremente su participación en la financiación de la defensa. Calviño ya ha comunicado su intención de relajar las restricciones del organismo, lo que podría elevar la inversión militar por encima del límite actual de 8.000 millones de euros.
Los líderes europeos también han identificado áreas prioritarias para reforzar sus capacidades militares, estableciendo un marco de inversión que guiará las decisiones de los próximos años. La postura predominante en la cumbre ha sido clara: es urgente rearmarse. “No creo que tengamos mucho tiempo. Gastar, gastar y gastar en defensa es el mensaje más importante”, declaró la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
Tensiones en la UE por el apoyo a Ucrania
Mientras el consenso ha sido total en materia de defensa, la unidad se ha resquebrajado en lo relativo al apoyo militar a Ucrania. Hungría, cuyo primer ministro ultranacionalista, Viktor Orbán, mantiene una postura próxima al Kremlin, se ha negado a firmar el acuerdo de respaldo militar. Ante esta situación, los otros 26 Estados miembros han optado por seguir adelante sin Budapest, publicando una declaración conjunta en la que reafirman su compromiso con Ucrania.
“Para alcanzar la paz a través de la fuerza, Ucrania debe estar en la mejor posición posible, con una capacidad militar robusta”, reza el comunicado, que también anuncia nuevas sanciones contra Rusia y una mayor vigilancia en la aplicación de las ya existentes. Sin embargo, la falta de consenso refleja las dificultades de la UE para mantener una posición unificada ante la guerra en Ucrania y las crecientes incertidumbres sobre el apoyo de EE UU, especialmente tras la decisión del presidente Donald Trump de congelar la ayuda militar a Kiev.
Seguridad europea: un nuevo paradigma
Ante la resistencia de Hungría, la UE estudia la posibilidad de crear una "coalición de los dispuestos", un grupo de países que podrían actuar de forma coordinada sin necesidad de unanimidad. La idea, propuesta por la alta representante de la UE para la política exterior, Kaja Kallas, desafiaría la tradicional toma de decisiones del bloque, pero podría asegurar una respuesta más eficaz en cuestiones clave de seguridad y política exterior.
La falta de consenso también ha llevado a concesiones con otros países. Eslovaquia, inicialmente reacia a respaldar las sanciones contra Rusia por la postura prorrusa de su primer ministro Robert Fico, ha obtenido garantías de apoyo de la UE en su presión para que Ucrania reactive los gasoductos rusos que atraviesan su territorio. Sin embargo, la referencia explícita a la reanudación del flujo de gas fue eliminada del documento final y rebajada para evitar nuevas fricciones.
La aprobación del plan de Rearme Europa y la mayor implicación del BEI en defensa marcan un antes y un después en la política de seguridad europea. Además, el texto final incluye una referencia a las amenazas en el flanco sur, como solicitaban España e Italia. “También los países del sur tenemos desafíos importantes en lo que respecta a la seguridad y la protección de nuestros conciudadanos y también del conjunto de la UE”, señaló el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, quien abogó por un enfoque de defensa integral.
Con estas medidas, la UE responde al nuevo contexto geopolítico con un refuerzo sin precedentes de su capacidad militar y financiera, consolidando su autonomía estratégica frente a las amenazas externas y las incertidumbres internacionales. @mundiario