Ucrania destruye más de veinte misiles en un ataque ruso sobre Kiev
En un nuevo ataque nocturno, las defensas aéreas de Ucrania interceptaron y destruyeron más de veinte misiles de crucero y balísticos lanzados por las fuerzas rusas sobre Kiev. La Administración Militar de la capital informó a través de su cuenta de Telegram que este ataque masivo, que involucró tanto drones como misiles, fue uno de los más intensos en las últimas semanas, subrayando la continua amenaza sobre la capital ucraniana.
Según el comunicado oficial, las fuerzas ucranianas lograron neutralizar más de una decena de misiles de crucero y cerca de diez misiles balísticos, además de interceptar un dron. Los restos de los misiles interceptados cayeron en tres distritos de Kiev, causando daños a vehículos y a infraestructuras no residenciales, lo que subraya el alcance del ataque. El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, confirmó que al menos dos personas resultaron heridas, y una infraestructura energética sufrió daños considerables.
El tipo de misiles involucrados en el ataque incluyó los misiles de crucero Kh-101 y los misiles balísticos KN-24 e Iskander. Este dato es particularmente relevante, ya que los KN-24 son de fabricación norcoreana y han sido transferidos por Pyongyang a Rusia, lo que nuevamente resalta los apoyos internacionales que posee Moscú en el conflicto y el apoyo militar que le brindan estos países de forma activa. Las autoridades ucranianas, como de costumbre, no proporcionaron detalles sobre los posibles objetivos militares alcanzados por los misiles rusos.
Este ataque coincide con el inicio del curso escolar en Ucrania, lo que agrava la tensión y el temor en la población civil. Además, se produce una semana después de un ataque masivo ruso que afectó a 15 de los 24 óblasts del país, causando varias muertes y daños severos en el sistema eléctrico ucraniano. Este ataque previo obligó al gobierno a reintroducir apagones diarios en varias regiones, una medida que continúa afectando la vida cotidiana de millones de ucranianos.
El reciente bombardeo en Kiev es parte de una ofensiva más amplia de las fuerzas rusas. El viernes pasado, un ataque en la ciudad de Járkov, la segunda más grande de Ucrania, dejó un saldo de seis personas muertas y 97 heridas. Según las autoridades, el ataque en Járkov fue llevado a cabo con bombas FAB-500, que causaron daños en 82 edificios de apartamentos y otras infraestructuras. Entre las víctimas se encontraba una niña de 14 años, que murió en un parque infantil tras la explosión de una bomba.
El ataque en Járkov fue ejecutado desde un avión Su-34 ruso, lanzado desde la región de Bélgorod, a 25 kilómetros de la frontera con Ucrania. Esta agresión marca la constante amenaza que enfrentan las regiones ucranianas cerca de la frontera con Rusia y el impacto devastador en la población civil. La intensificación de los ataques rusos en diversas partes de Ucrania, especialmente en áreas urbanas densamente pobladas, ha aumentado la presión sobre las defensas aéreas ucranianas y ha exacerbado la crisis humanitaria en el país. @mundiario