Trump se proclama ganador y dice que su victoria permite hacer América grande de nuevo

Donald Trump. / X.
“Vamos a arreglar nuestras fronteras, vamos a arreglar todo en nuestro país, es el día en el que los estadounidenses recuperan el control de su país”, afirma el republicano en su discurso ante sus seguidores, en Florida.

Donald Trump ha logrado una importante ventaja en las elecciones de Estados Unidos, consolidándose como el virtual ganador tras obtener el triunfo en los estados clave de Pensilvania, Georgia y Carolina del Norte. Con estos avances, el candidato republicano ha asegurado una posición dominante frente a su rival demócrata, Kamala Harris, en una carrera en la que ahora cuenta con 267 delegados de los 270 necesarios para recuperar la Casa Blanca. La ajustada ventaja de Trump en otros estados estratégicos sugiere una victoria que parece irreversible.

La noche electoral empezó favorablemente para Trump cuando se cerraron las urnas en Georgia, un estado que Joe Biden había ganado en 2020 por un margen muy estrecho. La tendencia positiva continuó en Pensilvania y Carolina del Norte, consolidando así su liderazgo en tres de los estados que definían esta elección. Trump celebró estos resultados en una fiesta en West Palm Beach (Florida, EE UU), donde afirmó que planea "arreglar todo lo que está mal en este país". Aunque las encuestas previas a la elección proyectaban una contienda cerrada, el avance de Trump en los estados bisagra —incluyendo Wisconsin, Michigan, Arizona y Nevada, donde aún continúa el escrutinio— apunta a una victoria decisiva. Así, pues, Trump se proclama ganador y dice que su victoria permite hacer América grande de nuevo.

“Vamos a arreglar nuestras fronteras, vamos a arreglar todo en nuestro país, es el día en el que los estadounidenses recuperan el control de su país”, afirmó el republicano en su discurso ante sus seguidores, en Florida.

Este triunfo sería histórico, ya que convertiría a Trump en el primer presidente estadounidense en recuperar el cargo tras una derrota, algo que no se ha visto desde Grover Cleveland en 1892. Sin embargo, su regreso a la Casa Blanca plantea un panorama de incertidumbre, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional, con promesas de políticas drásticas y un enfoque centrado en "Estados Unidos primero". Trump ha reiterado su intención de llevar a cabo una deportación masiva de inmigrantes irregulares y una política comercial proteccionista, con aranceles elevados sobre productos extranjeros y medidas más estrictas en las relaciones con socios comerciales.

¿Nuevas alianzas internacionales?

En el ámbito geopolítico, el republicano Donald Trump aboga por una postura aislacionista y mantiene estrechas relaciones con líderes autoritarios como Vladímir Putin, Kim Jong-un y Viktor Orbán, lo cual podría reconfigurar las alianzas internacionales de Estados Unidos.

En cuanto a Ucrania, Trump ha declarado su intención de resolver el conflicto "en un día", una promesa que algunos temen implicaría concesiones a Rusia, poniendo en riesgo el apoyo militar estadounidense a Kiev.

Alza en el dólar y en los futuros de los índices bursátiles

Los mercados financieros ya han respondido a la posibilidad de una victoria de Trump, con un alza en el dólar y en los futuros de los índices bursátiles, anticipando un cambio significativo en la política económica. Pese a que la administración de Biden deja una economía robusta, la inflación y las tasas de interés han impactado en el bolsillo de los ciudadanos, y Trump ha capitalizado en ese sentimiento de frustración.

Los resultados en el Congreso también benefician al Partido Republicano, que ha ganado escaños en el Senado y se perfila para lograr una ventaja significativa en la Cámara de Representantes. En el Senado, Jim Justice, Bernie Moreno y Tim Sheehy han ganado escaños clave en estados tradicionalmente republicanos, consolidando el control del Senado. Además, las elecciones para otros cinco escaños en estados púrpura, aún por definirse, podrían ampliar aún más esta ventaja, augurando una mayoría sólida para el partido.

La victoria de Trump marca una nueva era en la política estadounidense, en la que el liderazgo republicano volvería a la Casa Blanca con una renovada agenda nacionalista y de confrontación internacional. En este momento crucial, Estados Unidos enfrenta un rumbo incierto, tanto a nivel interno como en su posición en el mundo. @mundiario