Trump designa a Musk para auditar el gasto del Pentágono en busca de recortes presupuestarios

Elon Musk y Donald Trump. / RR.SS.

El magnate tecnológico lidera los esfuerzos para detectar "fraude y abuso" en el gasto público y ejecutar profundas reformas en la administración pública.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado que Elon Musk, al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), evaluará próximamente el gasto del Pentágono, así como del Departamento de Educación. El objetivo es identificar y reducir posibles "cientos de miles de millones de dólares en fraude y abuso", según declaraciones del mandatario durante una entrevista con Fox News.

Trump destacó que el análisis de los sistemas del Pentágono podría ofrecer abundante material para aplicar recortes presupuestarios: "Le voy a decir muy pronto, quizá en 24 horas, que examine el Departamento de Educación… Después, a los militares. Vamos a comprobar a los militares."

El Pentágono, actualmente dirigido por Pete Hegseth, expresentador de Fox News, cuenta con un presupuesto de 895.000 millones de dólares y emplea a casi tres millones de personas, incluyendo civiles, militares en activo y reservistas.

Mike Walz, el nuevo consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, expresó preocupaciones similares en el programa Meet the Press de NBC, apuntando al complejo proceso de construcción de buques de guerra: "Todo parece costar demasiado, necesitar demasiado tiempo y acabar entregando demasiado poco a los soldados. Hace falta que líderes empresariales reformen los procedimientos de compras del Pentágono."

Walz destacó la necesidad de una evaluación exhaustiva para mejorar la eficiencia del gasto militar.

Una reforma agresiva liderada por Musk

En las últimas semanas, el DOGE de Musk ha estado trabajando para desmantelar varias agencias federales en Washington D.C. Esta iniciativa implica revisar sistemas de datos, cerrar programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) y, en algunos casos, intentar eliminar agencias enteras.

La semana pasada, Musk y Trump intentaron poner a miles de empleados de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en licencia, pero un juez emitió una suspensión temporal de esa acción el viernes. Trump también mencionó en una entrevista con Fox News que anticipa que Musk descubrirá "miles de millones en fraude y abuso dentro del Pentágono".

Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, Elon Musk y su equipo de jóvenes técnicos de DOGE han revolucionado la administración federal. Aunque algunos de estos planes han sido bloqueados por jueces, DOGE continúa su labor revisando los sistemas de diversos departamentos federales.

El pasado sábado, un juez de Manhattan prohibió temporalmente a DOGE acceder a los sistemas del Departamento del Tesoro, argumentando que esto podría comprometer la seguridad de datos confidenciales y aumentar el riesgo de ciberataques.

Las críticas a las iniciativas de Musk han surgido rápidamente. Sus detractores argumentan que el DOGE opera sin la aprobación del Congreso y carece de la experiencia administrativa necesaria para realizar recortes adecuados. Esto podría llevar a la eliminación de programas esenciales que serían difíciles de restablecer, lo que podría causar un daño irreparable a los ciudadanos estadounidenses.

DOGE, una entidad sin control legislativo

Aunque DOGE cuenta con el respaldo de Trump, no forma parte del Gobierno federal ni responde ante el Capitolio. La Casa Blanca informó recientemente que Musk ha sido nombrado "empleado gubernamental especial", una figura sin salario y que le permite evadir los típicos requisitos de ética y divulgación financiera que normalmente se imponen a los empleados del gobierno.

“No está ganando nada. De hecho, me pregunto cómo puede dedicarle tiempo a DOGE, está completamente entregado a ello”, aseguró Trump durante su intervención en Fox News.

Aunque no percibe salario como un empleado común, el papel de Elon Musk como líder de DOGE ha suscitado preocupaciones sobre posibles conflictos de interés, dado su vínculo con empresas como Tesla y SpaceX, que dependen de contratos gubernamentales. Esta situación ha llevado a los demócratas a cuestionar si las decisiones tomadas en DOGE podrían beneficiar inadvertidamente sus negocios privados. @mundiario