Texas lanza redadas masivas y despliega tropas en la frontera ante el apoyo de la Casa Blanca

Donald Trump y el gobernador de Texas, Greg Abbott. / @GregAbbott_TX
La administración del gobernador Greg Abbott ha ordenado el despliegue de tropas y aeronaves en la frontera, lo que intensifica las medidas de control destinadas a frenar la inmigración irregular.

El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha impulsado una ofensiva migratoria sin precedentes en Texas. En menos de una semana desde su toma de posesión, el estado texano, considerado uno de los bastiones republicanos más fuertes, ha iniciado una serie de medidas contundentes para frenar la inmigración irregular. Entre las acciones destacan redadas masivas, el envío de tropas especiales y aeronaves para colaborar con la Patrulla Fronteriza, así como la deportación de cientos de migrantes.

La Casa Blanca, a través de su secretaria de prensa Karoline Leavitt, anunció el inicio de los vuelos de deportación el pasado viernes mediante una publicación en redes sociales. Las imágenes mostraban filas de hombres esposados a punto de abordar aviones militares en la base de Fort Bliss, en El Paso. Según el informe oficial, tres vuelos (dos militares y uno Chárter) trasladaron a 265 ciudadanos guatemaltecos de regreso a su país.

El domingo, la situación escaló con redadas masivas en ciudades clave como Austin, San Antonio y el Río Grande Valley. Según un portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), las operaciones se enfocaron en la detención de “extranjeros potencialmente peligrosos.” Sin embargo, hasta ahora no se ha revelado el número exacto de detenidos ni sus antecedentes penales.

El lunes, el gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció el despliegue de más de 400 soldados provenientes de Houston y Fort Worth para reforzar la frontera de 2.000 kilómetros que el estado comparte con México. Las tropas, parte de la Fuerza Táctica Fronteriza de Texas, trabajarán junto con la Patrulla Fronteriza y las fuerzas federales desplegadas por Trump, que incluyen 1.500 soldados en servicio activo.

Abbott también informó sobre el envío de aviones C-130, capaces de operar en terrenos irregulares, y helicópteros Chinook. Estas medidas forman parte de la Operación Lone Star, una iniciativa lanzada por el gobernador en 2021 en respuesta a las políticas migratorias de la administración Biden.

El estrechamiento de la cooperación entre el gobierno federal y el estado de Texas quedó evidenciado en el discurso inaugural de Trump. Durante su segunda intervención, improvisada en la Rotonda del Capitolio, el presidente elogió las políticas migratorias y económicas de Abbott, augurando cuatro años de cooperación plena.

Abbott expresó su satisfacción por la colaboración con la Casa Blanca: “Texas tiene un socio en la Casa Blanca con el que podemos trabajar para asegurar la frontera entre Texas y México. Agradezco al presidente Donald Trump su liderazgo decisivo en la frontera sur.”

Según datos oficiales, se están realizando alrededor de 600 arrestos migratorios diarios en Texas, casi el doble del promedio registrado durante la administración de Joe Biden. ICE informó que en un solo día se llegaron a contabilizar hasta 1.000 detenciones.

Las autoridades locales, en particular los alguaciles encargados de las cárceles, han jugado un papel crucial en estas operaciones, proporcionando las bases de datos necesarias para identificar a los inmigrantes con antecedentes penales.

Texas, hogar de aproximadamente 5.5 millones de inmigrantes, ha demostrado ser el epicentro de la nueva política migratoria de la administración Trump. Con leyes que obligan a las administraciones locales a colaborar con las agencias federales y su disposición para ser la base de operaciones de las deportaciones masivas, el estado se posiciona como un socio clave en la agenda migratoria del gobierno federal. @mundiario