Rusia pisa el acelerador e intensifica su avance en Ucrania para dominar Donetsk

Soldado ucraniano de la 58.ª Brigada Motorizada. / Ministerio de Defensa de Ucrania
Las fuerzas rusas realizan avances tácticos que amenazan con cortar las rutas de suministros esenciales hacia las regiones de Dnipró y Zaporiyia.

Las fuerzas rusas han intensificado sus avances en el este de Ucrania, logrando progresos significativos en la región occidental de Donetsk y acercándose a importantes líneas de comunicación terrestres ucranianas. Este movimiento estratégico amenaza con cortar suministros esenciales hacia las regiones de Dnipró y Zaporiyia, elevando la presión sobre las defensas ucranianas.

Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), las tropas rusas han avanzado en la región occidental de Donetsk, específicamente en los alrededores de Velika Novosilka, una localidad clave cerca de la frontera con Zaporiyia. Estos avances podrían permitir a Rusia rodear asentamientos estratégicos al noroeste y noreste de Vugledar, y fortalecer su posición para atacar desde múltiples frentes.

El ISW ha identificado varios cursos de acción posibles para Moscú: avanzar hacia el oeste desde Kurájove a lo largo de la carretera H15 o empujar hacia Andriivka, con el objetivo de obligar a las fuerzas ucranianas a retirarse. Estas maniobras tácticas buscan consolidar una línea del frente más estable y acercarse a la frontera entre Donetsk y Dnipró, una prioridad estratégica del Kremlin.

Desde el inicio de la invasión a gran escala, Rusia ha buscado capturar las regiones de Donetsk y Lugansk en su totalidad. Sin embargo, el ISW estima que para lograr este objetivo, Moscú necesitaría tomar más de 8.000 kilómetros cuadrados adicionales de territorio. Aunque el progreso ha sido lento, el ritmo actual de los avances rusos en Donetsk es el más rápido desde los primeros días de la invasión en 2022, según Reuters.

La ciudad de Zaporiyia, situada a 30 kilómetros de la línea del frente, enfrenta la amenaza de una posible ofensiva terrestre rusa. Sin embargo, operaciones ucranianas recientes en la región rusa de Kursk han retrasado los planes iniciales de Moscú. Según un comandante ucraniano, la incursión en la provincia de Kursk obligó a Rusia a redistribuir casi la mitad de los 30.000 soldados destinados originalmente a Zaporiyia, retrasando una ofensiva de gran escala.

A pesar de estos retrasos, informes de inteligencia ucranianos, citadas por The Economist, sugieren que Rusia está preparando un ataque concentrado contra Zaporiyia, con la posibilidad de movilizar hasta 130.000 efectivos en futuras operaciones.

Además del avance terrestre, Rusia ha intensificado sus ataques aéreos. En una ofensiva récord, lanzó 188 drones contra varias regiones de Ucrania durante la noche. Aunque la mayoría fueron interceptados, la infraestructura crítica y edificios residenciales sufrieron daños considerables, especialmente en Kiev, donde la alerta aérea se mantuvo activa durante más de siete horas.

El impacto en la red eléctrica nacional, antes de la llegada del invierno, es otra de las tácticas que Moscú ha empleado para debilitar la resistencia ucraniana

Este será el tercer invierno que Ucrania enfrenta bajo la invasión rusa a gran escala. Con la infraestructura energética severamente afectada por los ataques, las autoridades ucranianas advierten que el país podría enfrentar cortes prolongados de electricidad. Moscú, por su parte, parece apostar por el desgaste psicológico y logístico de la población civil. @mundiario