Rusia intensifica los bombardeos contra la red eléctrica ucrania en pleno invierno
Rusia ha reanudado sus ataques a gran escala contra la infraestructura energética de Ucrania, tras casi tres meses de relativa calma en esta estrategia. Este domingo, las fuerzas rusas lanzaron 120 misiles y 90 drones Shahed en un operativo que se expandió desde las tres de la madrugada hasta las ocho de la mañana. Según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, las defensas aéreas lograron interceptar 140 de los 210 proyectiles, con un 66% de efectividad, cifra inferior al 88% registrado en un ataque similar el pasado agosto.
El bombardeo, que empleó misiles de alta precisión como los Kalibr, Kinzhal, Iskander y Zircon, fue llevado a cabo desde múltiples plataformas: aviones, buques en el mar Negro y bases terrestres en Crimea y Rusia. Las explosiones de los misiles hipersónicos, interceptados en parte por baterías estadounidenses Patriot, causaron daños significativos, dejando viviendas destruidas, comercios devastados y provocando al menos siete muertes y numerosos heridos en distintas regiones.
El Estado Mayor ucranio ha señalado que los drones Shahed, de origen iraní pero ahora producidos por Rusia, han mejorado en precisión y capacidad destructiva. Aunque su porcentaje de derribo ha disminuido, siguen desempeñando un papel clave al saturar las defensas antiaéreas ucranias. Además, su uso frecuente en los últimos meses se ha multiplicado por diez los ataques de largo alcance en comparación con el año anterior.
El jefe de la delegación de la ONU en Ucrania, Mattias Schmale, ha alertado sobre las graves consecuencias de estos ataques para la población civil. Según sus estimaciones, la capacidad energética de Ucrania ha disminuido un 65%, poniendo en peligro el suministro eléctrico durante el invierno. Aunque la ayuda internacional y las importaciones de energía desde la Unión Europea han mitigado parcialmente la situación, la infraestructura sigue siendo vulnerable.
Schmale también advirtió que los bombardeos podrían desencadenar nuevos desplazamientos masivos de población, dentro y fuera del país. En este sentido, hizo un llamado a la comunidad internacional para intensificar los esfuerzos diplomáticos y frenar la escalada belica.
El ataque coincide con la proximidad de los 1.000 días desde el inicio de la invasión rusa. Autoridades ucranianas han criticado duramente los recientes contactos internacionales con Vladímir Putin, como la conversación del canciller alemán Olaf Scholz con el líder ruso, a quien Zelenski acusó de romper el aislamiento diplomático de Moscú.
Por otro lado, informaciones sobre posibles negociaciones secretas entre Ucrania y Rusia, mediadas por Qatar, no han sido confirmadas por ninguna de las partes, y los bombardeos rusos contra sectores energéticos ucranianos han continuado. Ucrania, por su parte, ha intensificado los ataques con drones sobre infraestructuras clave de la industria gasística y petrolera rusa.
A pesar del impacto de los recientes ataques, Zelenski ha asegurado que el país está mejor preparado para afrontar el invierno que en años anteriores. Los cortes de suministro eléctrico se han limitado de momento a algunas regiones, como Kiev, Dnipró, Odesa y Donetsk, según informó el Ministerio de Energía. Sin embargo, el riesgo de un agravamiento de la crisis humanitaria persiste, mientras continúan las hostilidades en un conflicto que no muestra señales de resolución a corto plazo. @mundiario