Rusia aprovecha las tensiones con Trump para extender una mano a Panamá

Vladímir Putin, presidente de Rusia. / RR SS.
La declaración del presidente de EE UU sobre "recuperar" el canal de Panamá ha suscitado el interés de Moscú, que ha reafirmado su compromiso con la neutralidad permanente de esta vía marítima.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado una respuesta contundente de Rusia tras reiterar su intención de "recuperar" el canal de Panamá, una de las vías marítimas más importantes del comercio global. Moscú calificó la propuesta como una violación de los acuerdos internacionales y subrayó que el canal pertenece legalmente a Panamá.

En su discurso inaugural, Trump reafirmó su interés en tomar el control del canal de Panamá, alegando que la infraestructura es “vital” para los intereses estadounidenses. “Los barcos estadounidenses están siendo severamente sobrecargados… Y, sobre todo, China está operando el Canal de Panamá. No se lo dimos a China, se lo dimos a Panamá, y lo recuperaremos”, declaró el presidente.

El canal, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, fue transferido a Panamá en 1977 bajo el Tratado Torrijos-Carter, y desde entonces ha sido administrado por el gobierno panameño. Aproximadamente el 40 % de los barcos de carga estadounidenses utilizan esta vía estratégica, lo que refuerza su importancia económica para Estados Unidos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia reaccionó el martes, advirtiendo que cualquier intento de Estados Unidos por recuperar el canal sería considerado una violación del derecho internacional. Alexander Shchetinin, director del departamento de América Latina del ministerio, afirmó: “El Canal de Panamá pertenece legalmente a Panamá, y esperamos que cualquier discusión entre los líderes de Panamá y Estados Unidos respete el régimen legal internacional de esta vía clave”.

Shchetinin subrayó que Rusia está comprometida con la neutralidad permanente del canal y abogó por mantenerlo como una vía de tránsito internacional segura y abierta. Además, advirtió que Estados Unidos no tiene “derecho a interferir en los asuntos internos de Panamá”.

La amenaza de Trump también generó una reacción inmediata del presidente de Panamá, José Raúl Mulino, quien defendió enérgicamente la soberanía de su país sobre el canal. “Como presidente, quiero dejar claro que cada metro cuadrado del Canal de Panamá y su zona adyacente es de Panamá y seguirá siéndolo”, declaró Mulino.

El líder panameño describió la administración del canal como “no negociable” y enfatizó que su país no tolerará ninguna forma de presión militar o económica para ceder el control de esta infraestructura crítica.

El canal de Panamá no solo es un punto estratégico para el comercio mundial, sino también un símbolo de la soberanía panameña desde que se transfirió al país en 1999. La mención de China por parte de Trump hace referencia a los contratos comerciales que empresas chinas tienen en la región, lo que ha generado preocupaciones en Washington sobre la creciente influencia de Pekín en América Latina.

La intervención de Rusia en este tema es irónico, dado su historial, el hecho más reciente en Ucrania donde lanzó una invasión a gran escala en 2022. Sin embargo, Moscú insiste en que su interés en el canal está centrado en garantizar la estabilidad y la neutralidad de esta vía internacional.

La retórica de Trump en torno al Canal de Panamá añade una nueva capa de tensión a las relaciones internacionales en la región, ya que puede empujar a ciertos sectores de la comunidad panameña a caer dentro de la esfera de influencia de China o Rusia. @mundiario