Rusia amaga con expandir sus fronteras marítimas con Finlandia y Lituania

Kaliningrado, ciudad rusa. / Pixabay.
Kaliningrado, ciudad rusa. / Pixabay.
Los planes de Moscú de redibujar sus límites territoriales en el mar Báltico preocupa a los aliados de la OTAN, que han denunciado el incremento de operaciones híbridas y de sabotajes.
Rusia amaga con expandir sus fronteras marítimas con Finlandia y Lituania

En medio de las persistentes campañas de desinformación y sabotaje, el Kremlin ha dado un nuevo paso que eleva la tensión con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El Gobierno ruso ha propuesto ampliar la extensión de sus aguas territoriales en el mar Báltico, cerca de Finlandia y Lituania, dos países miembros de la Alianza Atlántica. Esta propuesta, presentada por el Ministerio de Defensa ruso, ha generado preocupación entre los aliados de la OTAN, especialmente en un contexto marcado por la invasión rusa de Ucrania.

El plan ruso fue publicado en el portal jurídico del Ministerio de Defensa el martes por la noche y, sin explicación, retirado a primera hora de la tarde del miércoles. La iniciativa propone redibujar las coordenadas de sus límites marítimos, declarando partes del este del golfo de Finlandia y zonas próximas a dos ciudades del enclave de Kaliningrado como aguas marinas interiores, es decir, territorio nacional. La propuesta ha sido condenada por Estonia, Letonia, Finlandia y Lituania.

Según el documento del Kremlin, las coordenadas actuales de sus fronteras marítimas, establecidas en 1985, “no se corresponden completamente con la situación geográfica actual”. Según El País, las autoridades rusas argumentan que fueron basadas en cartas de navegación obsoletas y a pequeña escala del siglo XX, que “no permiten determinar el límite externo de las aguas del mar interno”. Moscú podría utilizar esta redefinición para interceptar embarcaciones y aviones de terceros países que crucen estas áreas.

El ministro de Exteriores de Lituania, Gabrielius Landsbergis, calificó la medida como “otra operación híbrida” destinada a sembrar miedo e incertidumbre en el mar Báltico. Lituania ha convocado a un representante diplomático ruso para pedir explicaciones y coordinará su respuesta con los aliados. “Otra operación híbrida rusa está en marcha, esta vez tratan de expandir el miedo, la incertidumbre y la duda sobre sus intenciones en el mar Báltico”, ha defendido Landsbergis.

“La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar contiene disposiciones sobre la definición de las zonas marítimas costeras; y también sobre cómo revisarlas. Suponemos que Rusia, como parte de la convención, actúa en consecuencia”, ha escrito en su cuenta de X la ministra de Exteriores finlandesa, Elina Valtonen. “Causar confusión también es una influencia híbrida. Finlandia no está confusa”, ha advertido la jefa de la diplomacia finlandesa, cuyo país se unió a la OTAN tras años de neutralidad entre Moscú y la Alianza Atlántica.

Incremento de operaciones rusas

El vicesecretario general de la OTAN, Mircea Geoana, advirtió sobre el aumento de las actividades rusas, mencionando ciberataques dirigidos a infraestructuras en varios países, incluidos EE UU (plantas potabilizadoras de agua en Texas e Indiana), Polonia y Francia.

Geoana destacó que “recientemente hubo un ataque sostenido contra un puerto europeo. Si hubieran tenido éxito, habrían paralizado el puerto y habrían interrumpido las cadenas de suministro en todo el continente europeo”.

El historial de Rusia sobre sus aguas territoriales había generado incidentes graves antes de la invasión de Ucrania. En 2018, la armada rusa capturó a 24 marinos ucranianos cuando sus embarcaciones intentaban cruzar el estrecho de Kerch. Este incidente reflejó las tensiones sobre el control de aguas territoriales, especialmente tras la anexión de Crimea por Rusia en 2014.

Finlandia, que se unió a la OTAN en 2023 tras la invasión rusa de Ucrania, ha respondido con firmeza a las acciones rusas. La inteligencia noruega también ha denunciado que la flota rusa en el Báltico está armada con armas nucleares por primera vez en tres décadas, y que navíos rusos se han desplegado siendo capaces de sabotear los cables submarinos. Estas acciones indican un incremento de la militarización y el riesgo de conflictos en la región.

La propuesta de Rusia para expandir sus aguas territoriales en el mar Báltico ha generado una fuerte reacción de los países vecinos y la OTAN, aumentando la tensión en una región ya volátil. La comunidad internacional espera que Rusia actúe conforme a las leyes internacionales, mientras los aliados se preparan respuestas coordinadas para enfrentar esta nueva escalada. @mundiario

Comentarios