Rusia intentaría desestabilizar Europa con agentes de inteligencia, según el Reino Unido

Vladímir Putin, presidente de Rusia. / Captura de vídeo.
De acuerdo al director general del MI5, Ken McCallum, el servicio secreto militar ruso ha recurrido al uso de delincuentes y operativos privados para realizar sus sabotajes.

El director general del MI5, Ken McCallum, ha acusado al servicio secreto militar ruso, el GRU, de intentar generar "caos en las calles del Reino Unido y Europa". En un discurso ofrecido en el Centro de Operaciones Antiterroristas de Londres, McCallum destacó que la creciente amenaza proveniente de Rusia y otros actores estatales ha incrementado significativamente desde que asumió el cargo en 2020.

McCallum subrayó que, aunque durante gran parte de su carrera el MI5 se centró principalmente en amenazas terroristas, en la actualidad el panorama ha cambiado drásticamente. "Ahora, además de las amenazas terroristas, nos enfrentamos a asesinatos y sabotajes orquestados directamente por Estados", señaló. Las declaraciones de McCallum se enmarcan en un contexto global de inestabilidad, exacerbado por la invasión rusa de Ucrania.

Desde el inicio del conflicto en Ucrania hace más de dos años, los países europeos han intensificado su respuesta contra las actividades de inteligencia y sabotaje de Rusia. Según McCallum, más de 750 diplomáticos rusos, muchos de ellos presuntos espías, han sido expulsados de diversas capitales occidentales en respuesta a las actividades de espionaje ruso.

Debido a las restricciones de visados y la mayor vigilancia en Europa, los agentes rusos han recurrido a tácticas menos convencionales, como contratar delincuentes y operativos privados para llevar a cabo sus misiones de sabotaje. Sin embargo, la falta de profesionalismo en estas operaciones ha permitido al MI5 neutralizar varios de estos intentos, reveló McCallum.

Crece la influencia de Irán y el Estado Islámico

Además de Rusia, McCallum señaló a Irán como otra fuente de amenaza para la seguridad del Reino Unido. Desde principios de 2022, los servicios de inteligencia británicos han logrado desactivar 20 complots respaldados por el gobierno iraní. Estos planes incluían agresiones contra disidentes y críticos del régimen iraní, a menudo ejecutados por intermediarios delictivos.

Otra amenaza latente es el resurgimiento del Estado Islámico, especialmente su rama en Afganistán, conocida como ISIS-K. La retirada de las tropas occidentales de Afganistán ha permitido a este grupo extremista recuperar fuerza, y el MI5 teme que estos grupos terroristas busquen extender su influencia más allá de Oriente Próximo.

La situación en Oriente Próximo también preocupa al MI5, ya que grupos como Al Qaeda intentan aprovechar el conflicto en la región para fortalecer su presencia. McCallum advirtió que un tercio de las investigaciones prioritarias del MI5 están relacionadas con grupos terroristas con capacidad para operar en el exterior.

Un caso reciente destacado por el director de la agencia, fue la condena de dos hermanos de Birmingham que intentaban unirse a ISIS-K en Afganistán. Los tribunales británicos los sentenciaron a 10 y 8 años de prisión, respectivamente, por sus intentos de unirse a las filas del grupo extremista.

China es más compleja

Si bien Rusia e Irán representan amenazas inmediatas para la seguridad nacional del Reino Unido, McCallum también hizo hincapié en la creciente influencia de China. Aunque la relación entre Londres y Pekín contribuye al crecimiento económico británico, el directivo advirtió que también presenta riesgos estratégicos que deben gestionarse cuidadosamente.

A diferencia de Rusia e Irán, la amenaza de China es más matizada y tiene implicaciones tanto económicas como de seguridad. El jefe del MI5 señaló que la gestión de la relación con China es "compleja" y depende del Gobierno británico decidir cómo equilibrar los beneficios económicos con los riesgos de seguridad.

El jefe del MI5 concluyó su discurso revelando que el número de investigaciones relacionadas con amenazas provenientes de Rusia, Irán, China y el terrorismo islamista ha aumentado en un 50% en el último año. Este incremento es producto de la creciente inestabilidad global y refuerza la necesidad de que el Reino Unido mejore sus capacidades de seguridad e inteligencia para proteger a sus ciudadanos y sus intereses en el extranjero. @mundiario