La reforma judicial en México asesta un golpe mortal para la oposición
La oposición mexicana ha sufrido una significativa derrota tras la aprobación de la reforma judicial en el Senado este martes, un hecho que marca un antes y un después en la política parlamentaria del país. Los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC) han perdido la primera y más crucial batalla de esta nueva legislatura. La reforma, impulsada por Morena y sus aliados, ha evidenciado la fragilidad del bloque opositor, que no logró impedir la mayoría calificada necesaria para una enmienda constitucional.
El desenlace ha sido devastador para la oposición, que contaba con al menos tres escaños para frenar la iniciativa. Sin embargo, la salida de tres senadores tránsfugas en las últimas semanas, incluyendo a Daniel Barreda de MC, quien no asistió a la sesión debido a un controvertido episodio en Campeche en el que supuestamente su padre había sido víctima de una “detención ilegal”, debilitó considerablemente las filas opositoras. Este vacío estratégico ha permitido que Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) consolidaran su control en el Senado, abriendo el camino para aprobar reformas constitucionales sin obstáculos.
Con la pérdida de tres senadores clave, la oposición ha quedado sin la llave del Senado, es decir, los 43 escaños necesarios para impedir la mayoría calificada. A cambio de esta derrota, el PAN y MC, especialmente, han visto su reputación dañada, mientras que el PRI ha logrado resistir, al menos por ahora, el desgaste. Los intentos del oficialismo para cooptar votos y garantizar su mayoría pasaron a segundo plano frente a la rápida desintegración del bloque opositor en tan solo nueve días desde el inicio de la 66ª Legislatura.
El Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano no lograron prever ni anticipar las fisuras dentro de sus propios grupos parlamentarios. Dos casos específicos han sido objeto de fuertes críticas: la ausencia del senador Daniel Barreda de MC y el voto a favor de la reforma judicial del senador panista Miguel Ángel Yunes Márquez. Estos hechos han exacerbado el descrédito de ambos partidos, al tiempo que fortalecen la posición de Morena en el Senado.
La votación sume al PAN y al MC en el descrédito
El principal punto de conflicto en la reforma judicial es la propuesta de elegir a jueces, magistrados y ministros a través del voto popular. Ante este escenario, la sociedad civil, representada por movimientos como Marea Rosa y Unid@s, lanzó una campaña para presionar a los senadores a votar en contra de la enmienda. Sin embargo, los esfuerzos de estas organizaciones no lograron evitar la aprobación de la reforma, profundizando la división dentro del Senado.
Marko Cortés, líder del PAN y senador, expresó su indignación ante la "traición" de Yunes Márquez, quien no solo votó a favor de la reforma, sino que además ignoró las llamadas de sus colegas. La intervención de Cortés en el Senado reflejó el profundo malestar que reina dentro del PAN, al señalar que Yunes Márquez podría haber sido más "decente" al anunciar sus intenciones de votar a favor del oficialismo.
Desde Movimiento Ciudadano, la ausencia de Daniel Barreda ha generado una ola de sospechas y críticas. El senador no asistió a la votación alegando estar presente en una sala de juicios orales en Campeche, apoyando a su padre detenido. Esta versión ha sido puesta en duda tanto por miembros de su propio partido como por la opinión pública, que consideran su ausencia como una "fuga" en un momento crucial. Jorge Álvarez Máynez, exlíder de MC, publicó en redes sociales que la obligación de Barreda era asistir a la votación y que su ausencia solo contribuyó a perjudicar a quienes sufren injusticias en México.
Adán Augusto López, operador político de Morena en el Senado, aprovechó la situación para lanzar comentarios mordaces sobre la situación. Durante la votación, López bromeó sobre la ausencia de Barreda, lo que provocó risas entre sus compañeros de bancada y tensó aún más el ambiente en la cámara.
La última jugada de la oposición
Con la aprobación de la reforma judicial, la oposición ha visto su última esperanza trasladarse al ámbito judicial. Con solo el 27% de los escaños en la Cámara de Diputados, la oposición no tiene los votos suficientes para presentar una acción de inconstitucionalidad ante el Tribunal Supremo. Según el artículo 105 de la Constitución mexicana, se requiere el 33% de los votos en cada cámara para presentar este tipo de recurso legal, una meta inalcanzable en la Cámara Baja. Sin embargo, en el Senado, el panorama es ligeramente diferente: con 41 senadores opositores, PAN, PRI y MC aún podrían interponer el recurso legal, si logran el apoyo de al menos 17 congresos locales.
La aprobación de la reforma judicial ha dejado a la oposición mexicana debilitada y con pocas opciones para revertir el curso legislativo. Mientras el oficialismo celebra su victoria, los partidos opositores deberán enfrentar las consecuencias de su fractura interna y reconstruir su imagen política ante un electorado cada vez más desencantado. @mundiario