¿Quién es Al-Jolani? El rebelde que lideró la caída del presidente de Siria
La caída del régimen de Bashar al-Asad marcó un momento histórico para Siria tras 13 años de guerra civil. Detrás de este cambio trascendental se encuentra Abu Mohammed al-Jolani, el líder rebelde cuya trayectoria ha evolucionado desde el extremismo yihadista hasta presentarse como un político pragmático y moderado. Pero, ¿quién es este hombre y qué implica su liderazgo para el futuro del país?
Durante años, Al-Jolani operó lejos de la mirada pública, liderando al grupo Hayat Tahrir al-Sham (HTS) y sus predecesores en la lucha contra el régimen de Al-Asad. Sin embargo, la reciente victoria rebelde lo ha catapultado al centro de atención, a lo que el ha atendido ofreciendo entrevistas y declaraciones que mantienen a millones de sirios atentos a su próximo movimiento. Su presencia en la ofensiva final sobre Damasco y Alepo, vestido en uniforme militar, ha reforzado su imagen como el arquitecto del derrocamiento del expresidente.
Nacido en 1982 en un barrio acomodado de Damasco, Ahmed al-Sharaa (nombre real de al-Jolani) fue un estudiante destacado antes de verse atraído por el yihadismo tras los atentados del 11 de septiembre. Su vínculo con el extremismo se profundizó durante la invasión de Irak en 2003, donde se unió a Al-Qaeda bajo la dirección de Abu Musab al-Zarqawi. Sin embargo, su trayectoria dentro del grupo quedó interrumpida por cinco años de encarcelamiento.
En 2011, tras el estallido de la revuelta en Siria, regresó al país y fundó el Frente al-Nusra, filial siria de Al-Qaeda. En 2016, Al-Jolani rompió lazos con la organización yihadista, buscando distanciarse del extremismo y ganar legitimidad internacional.
“Es un radical pragmático”, declaró a la AFP, Thomas Pierret, especialista en islam político. “En 2014, estaba en el apogeo de su radicalismo”, dijo, refiriéndose al período de la guerra en el que trató de competir con el grupo yihadista Estado Islámico. “Desde entonces, ha moderado su retórica”.
En los últimos años, Al-Jolani ha trabajado para proyectar una imagen más moderada, abandonando el turbante yihadista por atuendos militares y civiles. Ha prometido no perseguir a las minorías alauitas, vinculadas históricamente al régimen de los Asad, y ha negado tener intenciones de atacar a Occidente, diferenciándose del Estado Islámico (enemigo de Al-Qaeda). Estas acciones han sido interpretadas como intentos de posicionarse como un estadista creíble en un país devastado por el conflicto.
Fue en 2017 que el HTS consolidó su control sobre Idlib, estableciendo una administración civil que, aunque criticada por abusos de derechos humanos, ha buscado ofrecer una fachada de estabilidad en la región. Sin embargo, las Naciones Unidas y los grupos defensores de derechos humanos han acusado al HTS de cometer crímenes de guerra contra sus disidentes, un legado que dificulta la aceptación de Al-Jolani como líder legítimo.
En sus recientes discursos, se ha dirigido a comunidades cristianas y otros grupos minoritarios en las zonas bajo control rebelde, asegurándoles protección y pidiendo a sus combatientes que mantengan el orden en los territorios liberados. Estos mensajes han sido interpretados como intentos de calmar los temores locales e internacionales, buscando consolidar su liderazgo.
Aunque Al-Jolani ha buscado moderar su imagen, los analistas internacionales y los gobiernos occidentales siguen considerando a HTS como una organización terrorista. Su liderazgo plantea preguntas difíciles sobre el futuro político de Siria, donde persisten las divisiones internas y las tensiones internacionales.
Expertos como Aron Lund, del grupo de reflexión Century International, sugieren que el enfoque de Al-Jolani responde tanto a la necesidad de estabilizar el país como a su deseo de legitimación internacional.
”Cuanto menos pánico local e internacional haya y cuanto más parezca Jolani un actor responsable en lugar de un extremista yihadista tóxico, más fácil le resultará el trabajo”. "¿Es totalmente sincero? Seguramente no", comenta Lund, "pero es lo más inteligente que puede decir y hacer en este momento".
La transformación de Al-Jolani de un líder yihadista a un potencial estadista es, para muchos, un reflejo de las complejas realidades de la política siria. A medida que Siria intenta reconstruirse tras más de una década de guerra, el papel de un líder firme y centrado será clave para definir el destino del país, su moderación y sus llamados al diálogo para reconstruir el país parecen indicar que busca ocupar esa posición. @mundiario