El presidente de Rumanía dimite para evitar la destitución en plena crisis política en el país
El liberal Klaus Iohannis dejará el cargo tras la presión ejercida por la ultraderecha después de la suspensión de las elecciones el pasado noviembre debido a sospechas de injerencia rusa.
El presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, ha anunciado su dimisión para evitar una destitución parlamentaria en medio de una profunda crisis política provocada por la anulación de las elecciones presidenciales de noviembre pasado. La renuncia, que será efectiva el próximo miércoles 12 de enero, pone fin a su mandato, inicialmente previsto para finales de 2024.
“Para evitar a Rumanía y a los ciudadanos rumanos una crisis, dejaré el cargo”, declaró Iohannis, de 65 años, durante un discurso en la capital del país.
La crisis comenzó tras la anulación de los comicios presidenciales del 24 de noviembre, donde contra todo pronóstico ganó Calin Georgescu, un candidato prorruso de extrema derecha. Las sospechas de injerencia rusa llevaron a la invalidación de los resultados, y se convocaron nuevas elecciones para el 4 de mayo de 2025, con una posible segunda vuelta el 18 de mayo.
Iohannis, de tendencia liberal y proeuropea, decidió mantenerse en el cargo hasta la repetición de los comicios. Sin embargo, esta decisión desató masivas protestas y presiones políticas que culminaron en el intento de destitución por parte del Parlamento.
El mandatario justificó su renuncia alegando la necesidad de evitar una crisis política que afectaría tanto al país como a su imagen internacional. “Nadie entendería por qué Rumanía destituye a su presidente cuando ya se han convocado nuevas elecciones. Nos convertiríamos en el hazmerreír de la gente”, afirmó.
Los legisladores de los partidos de oposición de extrema derecha, junto con el partido liberal USR, se unieron para presentar una moción para suspender a Iohannis de su cargo, argumentando que el establecimiento político de Rumanía no había abordado las preocupaciones sobre la seguridad electoral.
Iohannis describió la acción como "infundada" y "perjudicial", ya que su salida del cargo estaba prevista tras la elección del nuevo presidente en mayo.
"Nunca he violado la Constitución", afirmó en su discurso de renuncia. "En esta situación, todos pierden; nadie gana".
Tras su renuncia, Ilie Bolojan, el presidente de la cámara alta del parlamento rumano y líder del Partido Liberal, asumirá el cargo de presidente interino hasta que se celebren nuevas elecciones presidenciales.
La renuncia de Iohannis fue celebrada por el partido de extrema derecha AUR (Alianza para la Unión de Rumanía). George Simion, líder de la formación, se dirigió a sus seguidores a través de redes sociales: “El usurpador finalmente se ha ido. ¡Klaus Iohannis acaba de renunciar a su cargo! El peor y más odiado presidente de la historia de Rumanía. (…) Ahora toca recuperar la segunda vuelta”.
Expertos políticos advierten que la dimisión de Iohannis podría generar un vacío de poder y agravar las tensiones políticas. Además, el riesgo de una posible interferencia extranjera sigue siendo un desafío para el sistema electoral rumano. @mundiario