Polonia reabre el proceso por espionaje contra Pablo González tras su liberación a Rusia

Periodista Pablo González en Polonia. / X
La justicia polaca reactiva el caso contra el periodista hispanorruso, acusado de colaborar con la inteligencia militar rusa, luego de su excarcelación e intercambio como prisionero con Moscú.

El Tribunal de Distrito de Varsovia ha decidido reabrir el procedimiento judicial contra el periodista hispanorruso Pablo González, también conocido por su nombre ruso, Pavel Rubtsov. Acusado de espiar para la inteligencia militar rusa (GRU) entre 2016 y 2022, el caso había quedado en suspenso debido a su ausencia del territorio polaco. Sin embargo, aún tras su liberación como parte de un canje de prisioneros con Rusia, Polonia se prepara para reanudar el juicio entre octubre y noviembre.

La decisión de reactivar el proceso, confirmada por la jueza Anna Ptaszek, se tomó el pasado 11 de julio tras la recepción de documentación clasificada remitida por los servicios de inteligencia y la oficina del primer ministro polaco Donald Tusk. Aunque los motivos específicos no fueron revelados por su carácter confidencial, el paso subraya que Varsovia no considera cerrado el expediente judicial pese al traslado del acusado a Rusia.

González fue arrestado en febrero de 2022 en la frontera entre Polonia y Ucrania, poco después del inicio de la invasión rusa. Las autoridades polacas le acusaron de llevar a cabo actividades de espionaje en favor del GRU, recolectando y transmitiendo información sensible relacionada con instalaciones estratégicas de Polonia y de la OTAN. El delito por el que se le acusa está tipificado con penas de entre 3 y 15 años de prisión.

Durante más de dos años y medio, González permaneció detenido en régimen de aislamiento, a la espera de juicio, en condiciones que sus abogados y organizaciones de derechos humanos calificaron como restrictivas. Su excarcelación en agosto de 2024 ocurrió tras ser incluido en un intercambio de prisioneros negociado entre Estados Unidos, sus aliados europeos y Rusia. A su llegada a Moscú, fue recibido con honores por el propio Vladímir Putin.

El tribunal polaco ha anunciado que enviará citaciones a las direcciones conocidas del acusado. Aunque González no reside actualmente en Polonia, la jueza Ptaszek aclaró que el acuerdo que permitió su salida del país no contiene ninguna cláusula que le impida regresar. En consecuencia, su presencia en al menos la primera audiencia —en la que se le leerá formalmente la acusación— es legalmente viable.

No obstante, si el periodista no se presenta tras ser citado, el tribunal tiene la facultad de continuar el proceso en su ausencia e incluso solicitar una orden de arresto internacional a través de Interpol. Esto abriría la posibilidad de su detención fuera del territorio ruso, siempre que se encuentre en un país dispuesto a colaborar con Varsovia.

El caso de Pablo González ha suscitado un amplio debate en Europa por la naturaleza dual de su identidad —ciudadano español y ruso— y por su labor como periodista en zonas de conflicto. Aunque ha defendido su inocencia y ha negado toda vinculación con servicios de inteligencia, las autoridades polacas han insistido en que cuentan con pruebas suficientes para llevarlo a juicio.

Del mismo modo, su familia y allegados han negado estas acusaciones y afirman que España no ha tomado medidas para salvaguardar su integridad.

Este episodio se produce unos días después de que Polonia anunciara la detención de 32 individuos de cinco países diferentes por supuestamente trabajar con la inteligencia rusa. El anuncio del primer ministro Donald Tusk tuvo lugar mientras Occidente advertía sobre un aumento en la guerra híbrida de Moscú contra Europa, mediante el uso actos de desinformación y recopilación de datos para desestabilizar los países aliados y socavar su apoyo a Kiev.  

Los 32 sospechosos incluyen rusos, bielorrusos, ucranianos, así como un polaco y un colombiano, según indicó Tusk, quien ha expresado reiteradamente sus preocupaciones sobre los riesgos que percibe en su frontera oriental, en un contexto de creciente tensión con Rusia.@mundiario