La OTAN prepara un nuevo objetivo de gasto en defensa superior al 3% del PIB
El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, ha señalado este jueves en Bratislava (Eslovaquia) que la Alianza Atlántica se encamina a establecer un nuevo objetivo de inversión en defensa que supere ampliamente el 3 % del Producto Interior Bruto (PIB) de cada país miembro. Esta meta, que podría oficializarse en la cumbre que la OTAN celebrará en junio en La Haya, busca reforzar la capacidad militar europea ante la creciente amenaza de Rusia y la disminución del compromiso de EE UU con la seguridad del continente.
Las declaraciones de Rutte añaden presión sobre los países que aún no han alcanzado el objetivo actual del 2 % del PIB, entre los que España sigue destacando como el miembro de la OTAN con menor inversión en defensa en proporción a su economía. Para garantizar que estos países cumplan con los compromisos, Rutte ha asegurado que mantiene un “contacto activo e intenso” con sus respectivos gobiernos, instándolos a acelerar sus planes de gasto.
El líder de la OTAN ha advertido que aquellos países que no respondan a sus llamados podrían recibir una comunicación directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Si no reaccionan a mis llamadas, podrían recibir una llamada de un hombre muy simpático en Washington, que quizás tenga menos paciencia”, ironizó Rutte, subrayando la postura del gobierno estadounidense sobre la necesidad de que Europa asuma un mayor papel en su propia defensa.
La creciente presión de Washington sobre los países europeos se debe a la posible estrategia de Trump de reducir la presencia militar de EE UU en el continente, lo que, según algunos analistas, podría transformar la OTAN de manera significativa o incluso llevar a su disolución. En este contexto, Rutte busca evitar una fractura en la Alianza mediante un aumento del gasto en defensa que sirva para convencer a la administración estadounidense de mantener su compromiso con Europa.
Seguridad y proceso de paz en Ucrania
Además del incremento del gasto militar, Rutte ha abordado el posible proceso de paz en Ucrania, señalando que cualquier acuerdo debe garantizar una estabilidad duradera y evitar futuras agresiones rusas. “Debe ser una paz duradera en la que Rusia no vuelva a intentar apoderarse de un solo kilómetro cuadrado más de territorio ucraniano”, subrayó el secretario general de la OTAN. En Bruselas, este temor es recurrente, recordando el fracaso de los Acuerdos de Minsk sobre la guerra del Dombás, que no evitaron nuevas ofensivas rusas.
En relación con las garantías de seguridad para Ucrania, Rutte ha indicado que los países aliados están debatiendo activamente las medidas a adoptar tras un eventual acuerdo de paz. “Aunque todavía queda mucho por decidir, no cabe duda de que Europa tiene un papel esencial que desempeñar para asegurar la paz en Ucrania”, añadió, sin dar detalles sobre una posible misión de paz liderada por Europa.
Posible despliegue militar europeo
En medio de estas discusiones, medios británicos han informado que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, están preparando una propuesta para Trump que incluiría el despliegue de hasta 30.000 soldados europeos en Ucrania, además del uso de cazas británicos Typhoon. Según los diarios The Guardian, The Financial Times y The Times, este contingente se destinaría a reforzar la seguridad aérea y marítima de Ucrania, con una presencia mínima en tierra y lejos de la línea de combate.
Pero esta cifra está muy por debajo de los más de 100.000 soldados que ha solicitado el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Además, mientras que Estados Unidos podría ver con buenos ojos una misión de seguridad europea en Ucrania, Rusia ha manifestado su total rechazo a cualquier despliegue de tropas europeas en el país. La propuesta, de concretarse, marcaría un punto de inflexión en el papel de Europa en el conflicto y en su relación con Washington y Moscú. @mundiario