Milei se exime de culpa en $Libra: "Si vas al casino y pierdes, es tu apuesta"
El presidente de Argentina, Javier Milei, enfrenta su mayor crisis política desde que asumió el cargo en diciembre de 2024. Su implicación en la promoción de la criptomoneda $Libra ha generado un escándalo que no solo ha dejado a miles de inversores en pérdidas, sino que también ha provocado denuncias legales en Argentina y Estados Unidos. Sin embargo, lejos de asumir algún grado de responsabilidad, Milei ha optado por distanciarse del caso y culpar a los afectados, comparando la inversión en $Libra con una apuesta en el casino.
El pasado viernes por la noche, Milei publicó en su cuenta de X un mensaje alentando a invertir en $Libra. En cuestión de minutos, el valor del activo digital pasó de prácticamente cero a 4,7 dólares, alcanzando una capitalización de 4.500 millones de dólares. Sin embargo, el entusiasmo de los inversores se convirtió en pánico cuando las principales billeteras retiraron 90 millones de dólares, provocando un desplome en el precio y dejando a miles de afectados. En redes sociales, la maniobra fue rápidamente identificada como un posible rug pull, una estafa en la que se infla artificialmente el valor de un activo para atraer inversores antes de que los creadores retiren sus fondos y desaparezcan con las ganancias.
Milei tardó cuatro horas en eliminar su publicación y justificó su decisión alegando que no estaba lo suficientemente informado sobre el proyecto. “No estaba interiorizado del tema”, afirmó, asegurando que retiró el mensaje al ver que la criptomoneda generaba “comentarios negativos”. No obstante, el daño ya estaba hecho. Al día siguiente, el empresario estadounidense Hayden Mark Davis, uno de los responsables del proyecto, acusó a Milei de haber provocado la caída del precio al retirar su respaldo.
Este lunes, en una entrevista desde la Casa Rosada, el presidente reiteró que no tuvo ninguna participación en la gestión de $Libra y que su intención era simplemente divulgar una herramienta financiera innovadora para los emprendedores. “Yo no lo promocioné, solo lo difundí”, declaró, insistiendo en que los inversores sabían los riesgos que asumían. “Si vas al casino y pierdes dinero, ¿cuál es el reclamo?”, sentenció.
Sin embargo, el escándalo ha tomado dimensiones judiciales. En Argentina, un estudio jurídico presentó una denuncia contra Milei por asociación ilícita, estafa e incumplimiento de los deberes de funcionario público, señalando una posible violación de la Ley de Ética Pública. Paralelamente, en Estados Unidos, el Departamento de Justicia y el FBI recibieron una denuncia que pide investigar a los responsables de $Libra y a quienes promovieron su compra. Según el escrito, las empresas detrás de la criptomoneda no estaban registradas en la Comisión de Bolsa y Valores de EE UU (SEC) ni autorizadas para operar en Argentina.
El caso ha puesto en jaque la imagen de Milei como líder de un movimiento que defiende la libertad financiera y la desregulación del mercado. Mientras la oposición kirchnerista evalúa impulsar un juicio político, sectores más moderados proponen la creación de una comisión investigadora para esclarecer los hechos. “Yo no tengo nada que ocultar”, afirmó el presidente, defendiendo que actuó con buena fe y que ha aprendido la lección.
No obstante, sus declaraciones han generado preocupación incluso dentro de su propio entorno. En un intento por mitigar futuras crisis, Milei adelantó que endurecerá los filtros de acceso a su entorno y evitará involucrarse en este tipo de iniciativas. “Tengo que levantar los filtros, no puede ser tan fácil llegar a mí”, afirmó, dejando entrever que pudo haber sido engañado.
Mientras tanto, la incertidumbre sobre el caso de $Libra continúa. Con investigaciones en marcha y un clima político cada vez más tenso, la crisis pone a prueba la gestión del presidente argentino y su capacidad para sortear el mayor escándalo de su mandato hasta la fecha. @mundiario