Milei y las elecciones legislativas: economía atada a Trump

Javier Milei, presidente de Argentina y Donald Trump, presidente de EE UU en el Despacho Oval. / @WhiteHouse
Tras la dura derrota frente al peronismo en la provincia de Buenos Aires el pasado 7 de septiembre, el presidente argentino ha enfrentado su crisis más delicada desde que llegó al poder.

La campaña para las elecciones legislativas de este domingo ha sido una travesía extenuante para Javier Milei. Tras la dura derrota frente al peronismo en la provincia de Buenos Aires el pasado 7 de septiembre, el presidente argentino ha enfrentado su crisis más delicada desde que llegó al poder: una tormenta financiera que amenazó con derrumbar el peso, disparar el riesgo país y poner en jaque la estabilidad del Gobierno.

Durante semanas, el Ejecutivo libertario intentó contener el pánico de los mercados sin éxito, hasta que una inesperada ayuda desde Washington cambió el panorama. El presidente estadounidense Donald Trump intervino directamente para sostener a su aliado argentino. El Tesoro de Estados Unidos habría vendido más de 1.500 millones de dólares en el mercado cambiario argentino, según estimaciones privadas, mientras la Administración Trump anunció un paquete de asistencia de hasta 40.000 millones que incluye un swap de monedas y un crédito privado en negociación.

El salvataje permitió a Milei llegar con oxígeno a las urnas, aunque al precio de ceder influencia económica a Washington, que ya opera como un actor determinante en la política financiera argentina.

Una economía al borde del agotamiento

Desde la derrota electoral de septiembre, el peso argentino ha perdido casi un 10% de su valor y cerró este viernes en 1.515 unidades por dólar. Para frenar una devaluación mayor, el Gobierno apeló a todas las vías posibles: primero al Tesoro nacional, después a ingresos extraordinarios por la eliminación temporal de retenciones al campo, y finalmente, al respaldo de Trump.

El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró sentirse “cómodo” con el actual tipo de cambio, aunque el mercado descuenta una devaluación tras las elecciones que pondría fin al sistema de bandas vigente desde abril, cuando el país firmó un rescate de 20.000 millones de dólares con el FMI.

Pese al desembarco de fondos estadounidenses, el riesgo país continúa por encima de los 1.000 puntos básicos, reflejo de la desconfianza persistente sobre la capacidad de pago de Argentina y el rumbo económico del Gobierno.

Desigualdad y tensiones sociales

Mientras los mercados miran al dólar, la economía real se enfría. Argentina crece “a dos velocidades”: sectores como la minería (+9% interanual) y los servicios financieros (+26%) muestran dinamismo, pero la industria (-5,1%) y el comercio (-1,7%) se contraen, afectando al empleo y al consumo.

El endurecimiento de la política monetaria también ha golpeado a las familias. Las tasas de interés récord cortaron el acceso al crédito, y la morosidad en tarjetas alcanzó un máximo histórico del 5,7%. “Hay familias con la soga al cuello”, advierte el economista Santiago Bulat, de la consultora Invecq.

Diplomacia subordinada al mercado

La renuncia del canciller Gerardo Werthein, cuatro días antes de los comicios, sacudió al oficialismo. Su reemplazante, Pablo Quirno, exsecretario de Finanzas y hombre de confianza de Caputo, refuerza la idea de una diplomacia financiera centrada en Estados Unidos. Quirno, al igual que Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, tiene pasado en JP Morgan, el banco cuyo director, Jamie Dimon, visitó Buenos Aires esta semana para negociar las garantías del préstamo privado que promueve Trump.

Con esta tríada tecnocrática en el poder, Milei borra las fronteras entre la política y los mercados y consolida una gestión cada vez más dependiente del respaldo de Wall Street.

Un voto que definirá el rumbo

Las elecciones legislativas llegan en un clima de desgaste económico, tensiones sociales y creciente tutela externa. Milei confía en que la asistencia de Trump y la estabilidad cambiaria temporal convenzan a su electorado de mantener el rumbo. Pero si el voto refleja descontento, la legitimidad del proyecto libertario —y su independencia económica— podrían quedar en entredicho.

El resultado del domingo determinará no solo la composición del Congreso, sino también hasta dónde llega la influencia de Washington en el futuro de Argentina. @mundiario