Le Pen desafía su inhabilitación y denuncia una “persecución política” en Francia

Marine Le Pen, líder de Reagrupamiento Nacional (RN) en Francia. /@MLP_officiel
La líder del Reagrupamiento Nacional califica su condena por corrupción como parte de una “cacería de brujas” y moviliza a miles de seguidores en un mitin que tensiona aún más el clima político francés.

En un acto cargado de tensión política y simbología nacionalista, Marine Le Pen, la líder del partido de ultraderecha Reagrupamiento Nacional (RN), encabezó este domingo una manifestación en la emblemática plaza Vauban de París para denunciar su reciente condena judicial como un “ataque político” orquestado por un sistema judicial, según ella, “parcial y politizado”. La concentración fue convocada bajo el lema de “defender la democracia”, tras la sentencia que la inhabilita durante cinco años y la condena a cuatro años de prisión por malversación de fondos europeos.

El evento, al que asistieron aproximadamente 3.000 personas según fuentes policiales, tuvo como escenario la explanada frente al hospital de los Inválidos, donde reposan algunos de los héroes nacionales de Francia, incluido Napoleón Bonaparte. Le Pen apareció en escena a las 16:15 horas, tras la proyección de vídeos de apoyo de líderes ultraderechistas como Viktor Orbán (Hungría), Matteo Salvini (Italia) y Geert Wilders (Países Bajos).

Visiblemente emocionada, Le Pen arremetió contra el Poder Judicial. “¡No es justicia, es una decisión política!”. En su discurso, acusó a los jueces de actuar por intereses ideológicos en lugar de jurídicos, y afirmó que se trata de una “caza de brujas” diseñada para “eliminarla de la vida democrática” antes de las elecciones presidenciales de 2027. “Se han inventado conceptos para justificar esta exclusión”, denunció, en referencia al supuesto “trastorno del orden público democrático” incluido en la sentencia.

Sin embargo, durante su intervención, Le Pen evitó referirse directamente a los hechos probados en la condena: el desvío de 4,1 millones de euros de fondos del Parlamento Europeo para financiar actividades de su partido en Francia. Tampoco ofreció explicación alguna sobre los detalles del caso. Aun así, insistió en que su causa es una “lucha por la democracia, la libertad y el Estado de derecho”, e incluso se comparó con Martin Luther King al afirmar que lidera una “resistencia pacífica y patriótica”.

El mitin se convirtió rápidamente en un acto de campaña en clave presidencial, a pesar de su actual inhabilitación. El presidente del partido RN, Jordan Bardella, considerado su heredero político, también intervino, al igual que el alcalde de la ciudad de Perpiñán, Louis Aliot, y Éric Ciotti, líder de una escisión derechista que busca una alianza formal con la ultraderecha. Ciotti denunció “una conspiración para liquidar la democracia” y fue ovacionado como uno más del RN.

La manifestación generó reacciones inmediatas en el espectro político francés. Mientras la izquierda y el centro macronista organizaron protestas paralelas en defensa de la justicia y las instituciones democráticas, varias figuras políticas condenaron la narrativa de victimización impulsada por Le Pen. Marine Tondelier, líder de Los Ecologistas, advirtió sobre la “trumpización” del RN y denunció la estrategia de “ataque a los jueces” como un peligro para el Estado de derecho.

Por su parte, Gabriel Attal, ex primer ministro y figura clave del partido presidencial Renacimiento, defendió la independencia judicial y recordó que la condena a Le Pen fue el resultado de más de diez años de investigación. “Desviaron millones de euros de nuestros impuestos. Robas, pagas, sobre todo si eres un responsable político”, declaró tajante Attal.

El expresidente François Hollande también se pronunció, alertando del riesgo de que estas manifestaciones sometan a los magistrados al escarnio público. “La libertad de manifestación es un derecho. Pero atacar la independencia judicial socava los pilares de la República”, declaró en una entrevista al diario Le Parisien.

Pese a la gravedad de los cargos y la reciente sentencia, las encuestas no reflejan un debilitamiento del RN. Un sondeo publicado este domingo por el centro de estudios Elabe para la cadena BFMTV y La Tribune Dimanche señala que tanto Marine Le Pen como Jordan Bardella se clasificarían cómodamente para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2027, con entre el 31 % y el 36 % de los votos en la primera vuelta.

La narrativa del RN apunta a consolidarse como un relato de “persecución política” que podría galvanizar aún más a sus bases.  Con este acto, Marine Le Pen parece lanzar oficialmente su candidatura a las presidenciales de 2027, pese a estar inhabilitada. Mientras su equipo jurídico trabaja en el recurso de apelación, ella continúa presentándose como víctima de un sistema injusto. En palabras finales, volvió a cargar contra la justicia para cerrar con un: “¡Viva la justicia!”. @mundiario