Macron urge a aumentar el gasto en defensa en Europa ante la llegada del nuevo gobierno de Trump

Ursula von der Leyen, Emmanuel Macron y Olaf Scholz. / Consejo Europeo
El presidente de Francia ha manifestado su preocupación por la posible reducción de la cooperación de EE UU con sus socios transatlánticos e insta a Europa a desarrollar una industria defensiva unificada.

El presidente francés, Emmanuel Macron, sugirió el lunes que el actual objetivo de gasto en defensa de la OTAN, fijado en el 2 % del PIB, podría ser insuficiente para afrontar los desafíos actuales, especialmente ante la posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reduzca la presencia militar de Estados Unidos en Europa. Este planteamiento marca un cambio significativo en la postura de Francia hacia el gasto militar y refleja las crecientes tensiones sobre la seguridad europea.

En su discurso de Año Nuevo a las fuerzas armadas, Macron destacó que Francia ya supera el objetivo del 2 % del PIB para el gasto en defensa. Sin embargo, cuestionó si esta cifra es adecuada para garantizar la preparación ante posibles confrontaciones mayores y para fortalecer la cooperación europea. "¿Es eso suficiente para lograr la masa, la profundidad y la innovación necesarias para defendernos en una confrontación importante? ¿Es eso suficiente para organizarnos a escala europea y tener los medios para luchar?”, preguntó Macron ante líderes militares y de la industria de defensa.

El mandatario francés expresó su inquietud sobre el impacto que tendría una retirada de activos militares estadounidenses, como buques de guerra en el Mediterráneo o aviones de combate en el Atlántico. “¿Qué haremos en Europa mañana si nuestro aliado estadounidense retira sus recursos?”, planteó el mandatario. "Todos estos son escenarios para los que debemos prepararnos. Todos estos son escenarios para los que nos estamos preparando”.

Estas declaraciones coincidieron con las demandas de Trump para que los aliados de la OTAN aumenten su gasto en defensa al 5 % del PIB, una propuesta apoyada por países que se encuentran geográficamente cerca de Rusia, como Polonia y Lituania, pero que genera divisiones dentro de Europa, siendo Alemania su principal detractor.

Desde 2014, Francia ha cumplido con el objetivo del 2 % del PIB establecido por la Alianza, alcanzando un 2.06 % en 2024. Sin embargo, se anticipa que la Alianza eleve este objetivo a más del 3 % en la cumbre de junio en La Haya. Aunque cualquier aumento requerirá unanimidad entre los aliados, Macron dejó claro que Europa debería priorizar su propia industria militar en lugar de beneficiar a las empresas estadounidenses.

Macron reiteró el compromiso de Francia con una “preferencia europea” en la adquisición de armamento, enfatizando la importancia de fortalecer la industria militar del continente. “Francia defiende y continuará defendiendo la preferencia europea”, afirmó, abogando por la consolidación de empresas armamentísticas europeas para competir a nivel global.

El presidente francés criticó la fragmentación actual del sector de defensa europeo, destacando que mientras Estados Unidos cuenta con solo ocho plataformas principales para la guerra terrestre, Europa tiene 62. Del mismo modo, Europa opera 47 plataformas navales principales frente a seis en EE UU. De igual manera, Macron instó a simplificar y unificar las capacidades de defensa europeas para crear “campeones continentales” (como suele llamar a las mejores industrias competitivas) que puedan destacarse en el escenario global.

"Simplificar significa elegir lo mejor de Europa y alejarnos de la lógica que siempre hemos tenido hasta ahora, que era básicamente financiar a todos por igual", aseguró.

En este contexto, Alemania e Italia anunciaron un avance significativo: la aprobación de una empresa conjunta entre las empresas armamentísticas Rheinmetall y Leonardo S.p.A para la fabricación de tanques y vehículos blindados, vista como un paso hacia una mayor integración en el sector de armamentos terrestres europeos.

La declaración de Macron subraya la urgencia de Europa por asumir un papel más autónomo en su defensa, mientras la relación transatlántica uno de sus momentos más tensos. Con un panorama global en constante cambio, Europa se encuentra en una encrucijada: invertir en su seguridad colectiva o depender de alianzas externas más eficaces, pero que cuyo compromiso podría fluctuar en el tiempo. @mundiario