Localizan a Alexéi Navalni en una cárcel remota del Ártico ruso tras tres semanas de desaparición
El equipo del disidente ruso Alexéi Navalni finalmente ha encontrado su paradero en la prisión IK-3 de Jarp, en la región de Yamal-Nenets, una zona ártica remota ubicada a unos 1.900 kilómetros al noreste de Moscú. La noticia fue confirmada por su portavoz, Kira Yarmysh, quien informó que Navalni se encuentra en buen estado de salud. La preocupación sobre su desaparición surgió después de que sus colaboradores perdieran el contacto con él durante casi tres semanas.
La nueva cárcel, conocida como la colonia “Lobo Polar”, es considerada una de las prisiones más duras de Rusia, con condiciones extremadamente difíciles. La portavoz, Kira Yarmysh, destacó que esta prisión será mucho más desafiante para Navalni que la anterior. “Están intentando hacer su vida lo más insoportable posible. Definitivamente, intentan aislar a Alexei y hacer más difícil acceder a él”, declaró Yarmysh.
El Kremlin, que anteriormente había desestimado las preocupaciones sobre la desaparición de Navalni como un asunto interno, no ha comentado aún sobre su nuevo paradero. Sin embargo, la ubicación remota de la cárcel plantea interrogantes sobre las condiciones en las que el disidente cumplirá su condena. Se espera que los inviernos sean especialmente duros, con temperaturas que podrían descender hasta los 28 grados bajo cero durante esta semana.
El traslado de Navalni a una colonia de “régimen especial”, el nivel más severo del sistema penitenciario ruso, ya estaba planeado. Sin embargo, la alarma se disparó cuando los abogados de Navalni perdieron el contacto con él después de una reunión el 6 de diciembre. La defensa del opositor, Ivan Zhdanov, agradeció el apoyo de simpatizantes, activistas y medios de comunicación que mostraron preocupación por la situación y enviaron solicitudes de información al Kremlin.
Alexéi Navalni fue condenado a 19 años de prisión el 4 de agosto por un tribunal que lo declaró culpable de "apoyar el extremismo". Este fallo se suma a otras condenas anteriores relacionadas con supuestos delitos como fraude y desvío de fondos. La defensa del opositor y sus seguidores afirman que los cargos son fabricados para mantenerlo alejado de la esfera política. Navalni, quien lideró protestas contra el régimen de Putin, fue detenido en enero de 2021 después de regresar a Rusia desde Alemania, donde fue tratado por envenenamiento con un agente nervioso. El Kremlin niega su participación en el envenenamiento y retrata a Navalni como un agente perturbador, insistiendo en que su caso es un asunto judicial interno. @mundiario