Los jóvenes en Alemania votan a los extremos: La Izquierda y AfD arrasaron en las elecciones
Hace apenas un año, el panorama para La Izquierda (Die Linke) en Alemania parecía desalentador. La escisión encabezada por Sahra Wagenknecht, quien abandonó el partido junto a varios diputados para formar una nueva formación de extrema izquierda antiinmigración, dejó a la formación poscomunista sin grupo parlamentario y en caída libre.
Las encuestas a mediados de enero predecían su posible exclusión del Bundestag alemán. Sin embargo, una campaña basada en políticas sociales, el control de precios del alquiler y un uso acertado de las redes sociales revirtieron la situación. En las elecciones del pasado domingo, La Izquierda obtuvo un 8,7 % de los votos y logró seis mandatos directos, el segundo mejor resultado en su historia en votos individuales o nominales.
El impacto más significativo se registró en Berlín, donde La Izquierda se convirtió en la fuerza más votada con un 19,9 %, casi duplicando su resultado de 2021. Este éxito no fue casualidad. La capital alemana ha sido tradicionalmente un bastión de la formación, impulsada por figuras emblemáticas como Gregor Gysi, quien ha liderado el voto directo en el distrito de Treptow-Köpenick en múltiples elecciones.
Un factor clave en este resurgimiento ha sido la aparición de Heidi Reichinnek, copresidenta de la lista electoral junto a Jan van Aken. Con 36 años, Reichinnek pasó de ser la diputada más joven del grupo parlamentario a convertirse en candidata a la cancillería. Su ascenso se consolidó cuando un discurso suyo en el Parlamento contra una propuesta migratoria de los conservadores, apoyada por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), se hizo viral en redes sociales, acumulando más de 30 millones de visualizaciones.
Las estrategias de La Izquierda
El dominio de las redes sociales fue fundamental en la estrategia de La Izquierda. Reichinnek cuenta con 580.000 seguidores en TikTok y 500.000 en Instagram, donde sus vídeos acumulan millones de interacciones. Con memes, vídeos cortos y hasta eslóganes en formato de rap, el partido logró captar el voto joven, obteniendo un 27 % de apoyo entre quienes votaban por primera vez, superando el 20 % de la AfD. “Hemos roto la ola de AfD y hemos conquistado a la juventud”, afirmó Reichinnek en una rueda de prensa tras los comicios.
La estrategia de cercanía con el ciudadano también fue determinante. La Izquierda implementó una ambiciosa campaña de puerta a puerta, realizando más de 600.000 visitas a hogares en toda Alemania. Los principales problemas detectados durante estas encuestas, como el encarecimiento de los alquileres, los alimentos y la calefacción, se transformaron en los ejes centrales de su programa electoral.
Además, tres figuras de peso dentro del partido, Gregor Gysi, Dietmar Bartsch y Bodo Ramelow, lanzaron la iniciativa “Misión: mechones plateados”, con el objetivo de asegurar tres mandatos directos y garantizar la presencia de La Izquierda en el Bundestag, incluso si no alcanzaba el umbral del 5 % necesario para obtener representación. Esta estrategia movilizó al electorado tradicional del este de Alemania, donde mantiene su bastión al ser heredera del Partido del Socialismo Democrático (PDS), que sucedió al Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), que gobernó en la Alemania Oriental (RDA).
Los extremos tienen su nicho en los jóvenes
Los resultados de estas elecciones reflejan dos tendencias significativas en la política alemana. En primer lugar, los partidos de izquierda están ganando terreno entre mujeres jóvenes con educación superior y residentes en áreas urbanas. En contraste, la extrema derecha sigue consolidando su apoyo entre los hombres de zonas rurales. Según un estudio reciente que analizó los resultados de las elecciones, La Izquierda obtuvo un 25 % de los votos en el segmento de 18 a 24 años, mientras que AfD alcanzó el 21 %.
El éxito digital fue crucial para ambos partidos. La AfD, con más de un millón de seguidores en Instagram, TikTok y X, ha utilizado las redes para difundir su mensaje antiinmigración. Sin embargo, La Izquierda también supo aprovechar estas plataformas para captar votantes descontentos con el respaldo de AfD a la propuesta migratoria conservadora. En la primera semana de febrero, Die Linke sumó 56.000 nuevos seguidores en Instagram, más que el resto de partidos combinados, según datos del Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ).
Con estos resultados, La Izquierda no solo se afianza en el Parlamento, sino que redefine su estrategia electoral con un enfoque basado en la digitalización, la cercanía con la ciudadanía y un claro posicionamiento progresista. Su éxito demuestra que, en la era de las redes sociales, el alcance digital y un mensaje claro pueden transformar el destino de un partido político. @mundiario