La designación de Guterres como persona non grata dispara la tensión entre la ONU e Israel
Las tensiones entre el Gobierno de Israel y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, han escalado significativamente tras la decisión de Tel Aviv de declararlo “persona non grata” y prohibir su entrada al país. Esta medida se produjo luego de que Guterres no condenara de manera "explícita y contundente" el reciente ataque con misiles balísticos de Irán contra territorio israelí. El Gobierno israelí, liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, ha acusado recurrentemente a Guterres de mantener una postura antiisraelí y de apoyar indirectamente a grupos terroristas como Hamás y Hezbolá.
El desencadenante de esta decisión fue la falta de una condena directa por parte de Guterres al ataque del 7 de octubre por parte de Irán, que lanzó 180 misiles hacia Israel. En respuesta, el Ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Israel Katz, criticó duramente al secretario general de la ONU, afirmando que “quien no pueda condenar inequívocamente el atroz ataque de Irán contra Israel no merece poner un pie en suelo israelí”. Katz subrayó que Guterres había mostrado una inclinación hacia los grupos terroristas, describiéndolo como “una mancha en la historia de la ONU”.
Guterres, en su intervención en el Consejo de Seguridad extraordinario convocado para abordar la crisis en el Líbano este miércoles, ha intentado aplacar las críticas reiterando su condena a los ataques de Irán, recordando “como ya hice en relación al ataque de Irán de abril, y creo que era obvio ayer por la condena que ya expresé, de nuevo condeno totalmente el ataque masivo de ayer de Irán con misiles contra Israel”.
“El incendio terrible de Oriente Próximo se está convirtiendo rápidamente en un infierno”, ha dicho el secretario general de la ONU, en su discurso en el que insistió en que las potencias eviten por todos los medios una “guerra total” en la región.
Además, el secretario general insistió en que tanto Israel como Hezbolá deben respetar la resolución 1701 de la ONU, aprobada en 2006, que establece que el sur del Líbano, la Línea Azul, debe ser controlado únicamente por fuerzas libanesas y la misión de paz de las Naciones Unidas. Guterres señaló que, a pesar de las peticiones de Israel para reubicar esta misión, la bandera de la ONU seguirá ondeando en la zona.
El deterioro de la relación con Israel
El deterioro de las relaciones entre Israel y la ONU se ha intensificado desde el 7 de octubre, cuando Hamás lanzó un ataque terrorista sin precedentes en suelo israelí, resultando en la muerte de más de 1.200 personas y la captura de al menos 251 rehenes. Aunque Guterres condenó firmemente los ataques de Hamás en su momento, también provocó la indignación del Gobierno israelí al señalar que estos ataques “no surgieron de la nada”, en referencia a las décadas de enfrentamiento árabe-israelí.
Durante la reunión del Consejo de Seguridad, Guterres también abogó por un alto el fuego inmediato en Gaza y la liberación incondicional de los rehenes, además de pedir la reanudación de las conversaciones para una solución de dos Estados como vía para lograr una paz duradera en la región. Sin embargo, estas palabras no apaciguaron al Gobierno israelí, que considera que la postura de Guterres y la ONU ha sido insuficiente para condenar las acciones de Irán y otros actores involucrados en el conflicto.
Por otro lado, varios países han manifestado su apoyo a Guterres en este conflicto. Rusia y China, en particular, criticaron la declaración de “persona non grata” por parte de Israel, considerándola un acto hostil hacia la ONU en su conjunto. El embajador ruso, Vasili Nebenzia, calificó la medida como una “bofetada” a la comunidad internacional y llamó a una respuesta firme contra esta acción del Gobierno israelí.
Este enfrentamiento diplomático añade una nueva dimensión a la ya complicada situación en Oriente Próximo, donde las tensiones entre Israel, Irán, Hamás y Hezbolá continúan aumentando. La falta de una resolución clara en el Consejo de Seguridad y el creciente aislamiento de Israel en la arena internacional complican aún más las perspectivas de una solución pacífica al conflicto. Mientras tanto, la población civil en Gaza, el norte de Israel y el sur del Líbano sigue sufriendo las consecuencias de la escalada de violencia, que ya ha dejado decenas de miles de muertos. @mundiario