Israel se prepara para la “inevitable” represalia de Irán
La atmósfera en Irán es de calma tensa ante la posibilidad de un inminente ataque contra Israel, tras el asesinato de Ismail Haniya, líder político de la milicia palestina Hamás, la semana pasada en Teherán. Las autoridades iraníes han declarado que la venganza es “inevitable”, sin importar las consecuencias. La Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido que, con actos como este, Israel “está cavando su tumba”. El general Hosein Salami, comandante en jefe de la Guardia, afirmó que Israel “no podrá prolongar su supervivencia” con acciones como el asesinato de Haniya.
Naser Kananí, portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, afirmó que es el “derecho inalienable” de su país responder al asesinato de Haniya, quien estaba en una visita oficial en Teherán. “Irán actúa dentro del marco de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional y toma medidas serias para proteger su seguridad nacional con el objetivo de castigar al agresor, crear disuasión y defender su seguridad”, ha declarado. Además, el vocero del régimen de los ayatolás dijo que Israel representa una amenaza para todo Oriente Próximo.
El secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, ha advertido a sus homólogos del G-7 sobre la posibilidad de un ataque inminente de Irán y Hezbolá contra Israel. Esta advertencia ha generado una mayor tensión internacional, mientras se multiplican los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor del conflicto.
El ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, ha ordenado al ejército prepararse para “todas las opciones” ante un posible ataque iraní en represalia por la muerte de Haniya. Durante una visita al mando de la Fuerza Aérea en Tel Aviv, Gallant enfatizó la necesidad de estar listos para “todos los escenarios posibles”. Israel ha activado un sistema de alerta en teléfonos móviles, en modo de pruebas, para avisar a la población en caso de ataques, una medida que se enmarca dentro de los preparativos ante la creciente tensión.
Preparativos en Israel
Los servicios de inteligencia de Israel y EE UU consideran que el ataque es inminente, aunque Teherán podría prolongar la incertidumbre. Aerolíneas como Iberia y Air Europa han cancelado sus rutas hacia Tel Aviv y Beirut. Washington ha reforzado su presencia militar en la región y ha reafirmado su apoyo a Israel en caso de conflicto. Los posibles objetivos incluyen bases militares y puntos estratégicos en el norte del país, aunque Tel Aviv también podría ser un objetivo.
La ciudad de Haifa, cercana a la frontera con Líbano, se prepara para posibles ataques. Hezbolá había difundido imágenes del puerto de Haifa en junio, captadas por un dron que logró entrar y salir sin ser derribado, en un intento de demostración de fuerzas sobre el robusto sistema de seguridad israelí. El alcalde de Haifa, Yona Yahav, ha advertido de que los habitantes de la tercera ciudad del país podrían necesitar refugiarse durante varios días. El Ayuntamiento ha instalado puertas con control remoto en refugios públicos y el hospital Rambam ha adaptado su aparcamiento subterráneo para emergencias.
La población de Israel se ha preparado para posibles cortes de servicios básicos. En los supermercados, los lineales de agua embotellada y otros suministros esenciales están vacíos. La experiencia pasada con represalias iraníes ha llevado a muchos a almacenar suministros de emergencia. La posible respuesta iraní esta vez se percibe como menos medida y más intensa, aunque se espera evitar una guerra abierta.
La situación en Oriente Próximo se mantiene extremadamente tensa, con todas las partes en alerta máxima. Irán ha prometido una venganza “severa y adecuada”, mientras que Israel se prepara para cualquier eventualidad. La comunidad internacional observa con preocupación, buscando evitar una escalada que podría desestabilizar aún más la región. @mundiario