Israel intensifica sus bombardeos en Beirut y exige evacuaciones en el sur del Líbano
La escalada del conflicto entre Israel y Hezbolá ha alcanzado nuevos niveles de violencia con un reciente ataque aéreo israelí en pleno centro de Beirut, que ha dejado al menos nueve muertos. El bombardeo, el segundo sobre la capital libanesa desde que comenzó la ofensiva israelí el mes pasado, se dirigió contra un edificio que albergaba la sede del Comité Islámico para la Salud, una organización vinculada a Hezbolá. Entre las víctimas, al menos siete eran trabajadores y voluntarios de esta organización sanitaria, encargados de asistir a los desplazados y heridos del conflicto. Israel, por su parte, ha descrito el ataque como una "acción precisa" sin ofrecer más detalles.
El edificio afectado albergaba a numerosas familias desplazadas del sur del Líbano, una región que sigue siendo el escenario de intensos combates entre el ejército israelí y la milicia chií de Hezbolá. La Defensa Civil del Comité Islámico para la Salud también ha confirmado que las víctimas del ataque eran trabajadores que prestaban asistencia humanitaria.
En paralelo, la situación en el sur del Líbano sigue siendo crítica. Las fuerzas israelíes y Hezbolá continúan combatiendo en la región, donde en los últimos días se han registrado importantes bajas en ambos bandos. El ejército israelí ha intensificado su presión sobre las posiciones de la milicia, bombardeando un edificio municipal en Bint Jbeil, a tres kilómetros de la frontera, donde presuntamente operaban milicianos de Hezbolá. Según fuentes militares israelíes, 15 combatientes murieron en ese ataque, elevando a 60 las bajas en las últimas 24 horas.
Además de los combates, Israel ha comenzado a replicar en el sur del Líbano una estrategia similar a la aplicada en Gaza, exigiendo la evacuación de más de una veintena de localidades. "Evacuen inmediatamente sus hogares", advertía un portavoz militar israelí en un comunicado. Las autoridades israelíes han declarado que cualquier vivienda utilizada por Hezbolá para actividades militares será considerada un objetivo legítimo, instando a los civiles a no permanecer en las zonas controladas por la milicia.
Por otro lado, en un ataque aéreo israelí en la localidad sureña de Tayba, ha fallecido un soldado del ejército libanés, que se encontraba colaborando con la Cruz Roja en tareas de evacuación y rescate. La Cruz Roja ha recordado que siempre coordina sus operaciones con la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL), que a su vez comunica los movimientos a las fuerzas israelíes, subrayando el riesgo constante que enfrentan sus voluntarios, cuatro de los cuales resultaron heridos en este incidente.
En el frente israelí, las tensiones no ceden. Hezbolá ha seguido lanzando decenas de misiles y drones contra el norte de Israel. Durante la jornada del jueves, las alarmas antiaéreas sonaron repetidamente en varias localidades israelíes cercanas a la frontera, y las fuerzas israelíes interceptaron uno de los drones en las proximidades de la ciudad costera de Nahariya.
Mientras el conflicto se recrudece, Israel ha informado también de la eliminación de tres altos mandos de Hamás en Gaza, entre ellos Ruhi Mashtaha, considerado uno de los principales líderes del grupo y cercano a Yahia Sinwar, cerebro del ataque masivo del 7 de octubre. Según fuentes militares israelíes, estas eliminaciones habrían ocurrido hace tres meses, pero no se habían hecho públicas hasta ahora para evitar un impacto negativo en la moral de los combatientes de Hamás.
Con el conflicto expandiéndose en múltiples frentes, el sufrimiento de la población civil continúa. Miles de personas permanecen atrapadas en las zonas afectadas por los combates, sin acceso a refugios seguros, mientras las evacuaciones masivas se multiplican en el sur del Líbano y en Gaza. El espectro de la guerra total sigue acechando la región, y la comunidad internacional observa con creciente preocupación la escalada de violencia que parece no tener fin. @mundiario