Isfahán, el objetivo del ataque israelí y sede del desarrollo nuclear iraní

Central nuclear Natanz en Isfahán, Irán. / RR.SS
La tercera ciudad de Irán, una urbe con importante contexto histórico y enclave turístico, también alberga varios complejos militares y centros de investigación atómica.

Isfahán, el principal enclave turístico de Irán con dos lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, ha estado en el ojo del huracán luego del ataque con misiles ejecutado este viernes por Israel en respuesta al masivo ataque con misiles y drones de la semana pasada en suelo israelí. Esta ciudad, ubicada en el corazón del país persa y sede de instalaciones militares y nucleares, incluyendo el Centro de Tecnología Nuclear, es un punto clave tanto en el desarrollo histórico como en la estrategia geopolítica de Oriente Próximo.

Capital de la provincia del mismo nombre, la urbe se encuentra a 400 kilómetros al sur de Teherán, a una altitud de 1.600 metros sobre el nivel del mar. Con una población de dos millones de habitantes, es la tercera ciudad más grande de Irán después de Teherán y Mashhad. Los sistemas de defensa antiaérea iraníes se activaron en la madrugada del viernes al avistar los primeros drones sobre la urbe.

Su importancia histórica se remonta a su papel como capital de Persia en dos etapas significativas, la primera en el año 1047 bajo el poder de los selyúcidas, que perdió 180 años más tarde con la llegada de los mongoles. Con la dinastía safávida en los siglos XVI y XVII recuperó su esplendor como capital, la ciudad experimentó un período de embellecimiento que se refleja en la monumentalidad de sus plazas, calles y mezquitas. Isfahán es considerada el principal destino turístico de Irán, a pesar de las restricciones sociales impuestas por el régimen, por lo que es muy visitada por los turistas de la región, especialmente atractiva para los de Asia Central.

Conocida como ‘la mitad del mundo’ en Irán, Isfahán alberga la famosa plaza Naqsh-e Jahan o Meidan Emam (Plaza Real), la más grande del país con 89.600 metros cuadrados, donde se encuentran edificios históricos como la Mezquita Real y la mezquita del jeque Lotfollah, entre otros. El palacio de Chehel Sotún, también Patrimonio de la Humanidad, y los puentes sobre el río Zayandeh son parte integral de su riqueza arquitectónica.

Además de su valor cultural y turístico, Isfahán desempeña un papel crucial en la economía de Irán debido a su industria del acero, con importantes factorías en la región. También alberga varias instalaciones militares, incluyendo una base aérea que aloja múltiples escuadrones de aviones de combate F-14 Tomcat y desde donde, presumiblemente, el régimen de los ayatolás lanzó su masivo ataque del fin de semana pasado.

La capital de la investigación atómica de Irán

Sin embargo, más allá de sus atractivos históricos, Isfahán es un punto estratégico debido a sus múltiples instalaciones nucleares. Es la capital de la investigación atómica de Irán. El Centro de Tecnología Nuclear en la provincia es objeto de sospechas por parte de Occidente sobre llevar a cabo un programa secreto para desarrollar armas nucleares desde hace décadas, que Teherán todavía niega, y por el que el Estado persa ha sido objeto de una oleada de sanciones internacionales y puesto en aislamiento.

Este centro, inaugurado en 1984 con asistencia de China, operaría tres reactores de investigación y otras instalaciones nucleares, contaría con unos 3.000 científicos según reportes de la prensa occidental. Según la organización Nuclear Threat Initiative, el complejo también alberga una instalación de conversión, una planta de producción de combustible, una planta de revestimiento de circonio y otras instalaciones y laboratorios.

Cerca de Isfahán se encuentra la central nuclear de Natanz, la mayor del país y el principal centro de enriquecimiento de uranio. En 2010, la planta fue objeto de un ataque cibernético con un virus, que tomó el control de las centrifugadoras encargadas del proceso de mezcla de isótopos necesario para convertirse en combustible nuclear, atribuido a los servicios secretos de EE.UU. e Israel, de acuerdo con las sospechas de Teherán.

Plaza y mezquita de Isfahán, Irán. / RR.SS

El reciente ataque con misiles perpetrado por Israel en Isfahán se suma a una serie de incidentes anteriores. En enero de 2023, Irán afirmó haber frustrado un ataque con drones contra instalaciones militares en la región, como el complejo de Amir al Momenin, que tiene centros de producción de municiones y misiles como los lanzados contra Israel la semana pasada. Estos eventos reflejan las tensiones estratégicas en curso en el Oriente Próximo. @mundiario