Harris apela a la unidad en una nación dividida

Kamala Harris, vicepresidenta de EE UU. / @kamalaharris.
Estados Unidos vota en unas elecciones históricas en las que Kamala Harris busca convertirse en la primera mujer presidenta.

Estados Unidos celebra unas elecciones presidenciales marcadas por la polarización, las tensiones sociales y una gran participación previa. Cerca de 78 millones de votantes ya han emitido su voto por correo o de manera anticipada en los días previos, aunque gran parte del electorado sigue acudiendo hoy a los centros de votación. Los resultados podrían tardar en conocerse, ya que una contienda reñida entre la demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump podría retrasar el anuncio del vencedor hasta que se cuenten los últimos votos en los estados más disputados.

La candidata demócrata, Kamala Harris, pasa esta jornada electoral en la Casa Blanca en reuniones con sus asesores, mientras sigue de cerca el desarrollo del proceso electoral. Desde allí, ha lanzado un mensaje a sus seguidores y a todo el país, pidiendo superar “el miedo y las divisiones” que caracterizaron esta etapa política y, en referencia a las polémicas suscitadas en los últimos años, afirmó que es hora de “dejar atrás el drama y el conflicto” y de abrir un nuevo capítulo en la historia de Estados Unidos.

Trump promete acatar los resultados

El expresidente Donald Trump votó esta mañana en Florida, y al ser cuestionado sobre su reacción en caso de una derrota, aseguró que “no habrá violencia”. Sin embargo, el recuerdo de los disturbios en el Capitolio el 6 de enero de 2021, que siguieron a un discurso suyo que incitó a sus seguidores, sigue presente en la memoria del país y de las autoridades. La posibilidad de tensiones posteriores a los resultados es una de las grandes preocupaciones de esta jornada, por lo que ambos candidatos han pedido a sus seguidores calma y respeto.

Apoyo de figuras claves

Por su parte, el expresidente Bill Clinton ha mostrado su respaldo a Harris, destacando que la candidata demócrata está “mejor preparada para liderar” que Trump, aludiendo a su enfoque en reducir el costo de la vida y fortalecer el sistema de salud. Clinton aseguró que Harris “nos representará a todos” y evitará caer en un discurso divisivo, en contraste con el lema “Hagamos América grande otra vez” que suele usar Trump, el cual apela a una nostalgia por un pasado que, según muchos analistas, excluye a ciertos sectores de la población.

Los asesores de Harris, sin embargo, prevén que Trump pueda declararse vencedor antes de tiempo, como ocurrió en las elecciones de 2020. En caso de que esto suceda, el equipo de la candidata demócrata tiene preparada una respuesta contundente para asegurar que no se difundan informaciones prematuras que puedan confundir a la ciudadanía. Harris ya comentó en una entrevista reciente que espera que Trump intente una maniobra similar, anticipando un clima de máxima tensión en esta reñida elección.

La batalla electoral se concentra en siete estados clave que serán decisivos para determinar al próximo presidente: Georgia, Pensilvania, Carolina del Norte, Wisconsin, Míchigan, Arizona y Nevada. La ajustada competencia en estas regiones es motivo de gran expectación, y de acuerdo con los últimos modelos de predicción, como el de The Economist, Harris tiene una ligera ventaja, con un 56% de probabilidad de victoria. El impulso reciente de Harris en estados como Míchigan y Wisconsin, así como su sólida ventaja en New Hampshire, refuerzan sus opciones de alcanzar los 270 votos electorales necesarios para asegurar la Casa Blanca.

El presidente Joe Biden, quien hace unos meses cedió el protagonismo de la campaña a su compañera Harris, ha mantenido un perfil bajo durante esta jornada. Solo ha emitido un breve mensaje en la red social X, en el que animó a los estadounidenses a “hacer oír su voz” en las urnas. Biden ha reducido su presencia en la campaña para evitar afectar a Harris, especialmente después de un debate con Trump que despertó dudas sobre su continuidad política. Sin embargo, Biden ha realizado apariciones puntuales en sitios donde conserva respaldo, como en su ciudad natal de Scranton, Pensilvania, para apoyar a Harris.

Expectativas

A la espera del escrutinio final, Harris ha lanzado un mensaje de optimismo y esperanza para sus seguidores. Su discurso apela a la superación de la crisis social y la desconfianza que han afectado al país en los últimos años. En su último mensaje antes del cierre de los colegios electorales, escribió: “Es momento de pasar página, de dejar atrás el miedo y las divisiones. Estamos listos para una nueva generación de liderazgo en Estados Unidos”. Harris se dirige a los votantes en un momento histórico, consciente de que, de ser elegida, se convertiría en la primera mujer en ocupar la presidencia del país.

Mientras millones de estadounidenses esperan los resultados, el desenlace de esta contienda podría no resolverse de inmediato. La noche electoral en Estados Unidos es solo el comienzo de un proceso que podría durar días, a la espera de los resultados finales de los estados clave. En este contexto de incertidumbre y esperanza, el país observa de cerca cada declaración, mientras se define el próximo capítulo en la historia política de Estados Unidos. @mundiario