Hambre y violencia en Sudán: el resultado de un conflicto que puede empeorar

Vista aérea de niños y sus familias cerca de los refugios provisionales del centro de desplazados de Khamsa Dagiga, en la ciudad de Zelingei, Darfur Central, Sudán / UNICEF.
El titular de la ONU aseguró que "el mundo se está olvidando del pueblo de Sudán”. Pide un aumento de la financiación humanitaria y un impulso global a la paz.

Un año entero de conflicto en Sudán ha causado ya inmensos sufrimientos y muertes, pero la situación podría empeorar fácilmente con la noticia de que las partes beligerantes están armando a civiles, declaró este lunes el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

Cuando se cumple un año del estallido de los intensos combates entre los ejércitos rivales de Sudán, Volker Türk advierte de una nueva escalada. "El pueblo sudanés ha padecido sufrimientos indecibles durante el conflicto, que se ha caracterizado por ataques indiscriminados en zonas densamente pobladas, ataques por motivos étnicos y una elevada incidencia de la violencia sexual relacionada con el conflicto”, declaró.

El llamamiento del Alto Comisionado coincidió con el inicio de una conferencia internacional de donantes en París para abordar la crisis humanitaria del país. Mientras tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró que “el mundo se está olvidando del pueblo de Sudán" y pide un aumento de la financiación humanitaria y un impulso global a la paz para poner fin a un año de brutales combates entre ejércitos rivales.

Desde que los combates estallaron en abril de 2023, más de ocho millones de personas han sido desplazadas. “Es una guerra contra los muchos miles de civiles que han muerto y decenas de miles más que han quedado mutilados de por vida. Es una guerra contra los 18 millones de personas que padecen hambre aguda y las comunidades que ahora se enfrentan a la aterradora amenaza de hambruna en los próximos meses", añadió Guterres.

Motivo de profunda alarma

El titular de la ONU afirmó que los últimos informes sobre la escalada de las hostilidades en El Fasher -capital de Darfur del Norte- "son un nuevo motivo de profunda alarma". Durante el fin de semana, milicias afiliadas a las Fuerzas de Apoyo Rápido atacaron y quemaron aldeas, desencadenando desplazamientos masivos y amenazando con una escalada aún mayor del conflicto.

"Permítanme ser claro: cualquier ataque contra El Fasher sería devastador para la población civil y podría desencadenar un conflicto intercomunitario total en todo Darfur", declaró.

La crisis humanitaria en Sudán también ha llevado a la interrupción de la cobertura de vacunación y el acceso al agua potable, aumentando el riesgo de brotes de enfermedades mortales como el cólera y el sarampión. La falta de financiación y el deterioro de las infraestructuras esenciales han dejado al país al borde del colapso total, con millones de personas enfrentando una desesperada lucha por la supervivencia.

Mientras tanto, la educación de millones de niños se ve amenazada por el cierre de escuelas. La directora ejecutiva de La educación no puede esperar, Yasmine Sherif, advirtió que la crisis en Sudán podría tener repercusiones aún más devastadoras en los países vecinos si no se toman medidas urgentes para abordarla. @mundiario