Guinea-Bissau, la esperanza de África

Domingos Simoes Pereira, presidente de la Asamblea Nacional Popular de Guinea Bissau. / RR SS.
Domingos Simoes Pereira, presidente de la Asamblea Nacional Popular de Guinea Bissau. / RR SS.
Su historia, marcada por la fraternidad con América Latina y la influencia de la comunidad internacional, refleja una esperanza compartida en el futuro próspero de esta nación africana.
Guinea-Bissau, la esperanza de África

Guinea-Bissau, la excolonia portuguesa en África occidental, ha experimentado en los últimos años una importante recuperación económica e institucional. Es relevante recordar que tras alcanzar su independencia en 1974, Guinea-Bissau experimentó un notable crecimiento y adoptó importantes medidas sociales en educación y salud. Los líderes históricos del PAIGC (Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde), especialmente Amílcar Cabral, asesinado en 1973 durante la guerra de independencia, planificaron una Guinea-Bissau democrática y socialmente justa. Sin embargo, desde el golpe de estado de 1980, se han producido varias interrupciones en el desarrollo democrático e institucional del país, incluyendo una breve pero muy destructiva guerra civil en 1998-1999.

En la última década, a pesar de algunos períodos breves de inestabilidad, el país ha retomado el camino del crecimiento y la reconciliación nacional. Los avances logrados en varias administraciones recientes han contribuido a restablecer la estabilidad en el país, que está estrechamente vinculado económicamente a su antigua metrópoli, Portugal. Destaca la labor de Domingos Simões Pereira, ex Primer Ministro y actual Presidente de la Asamblea Nacional Popular, para promover la reconciliación nacional y la estabilidad económica mediante medidas que impulsan el desarrollo económico, amplían las libertades públicas y reconstruyen los sistemas de educación y salud, que aún sufren las secuelas de la guerra civil de finales de los años noventa. Domingos Simões Pereira también es reconocido internacionalmente por su destacada labor como Secretario Ejecutivo de la CPLP (Comunidad de Países de Lengua Portuguesa) durante el período 2008-2012. Durante su mandato como Primer Ministro, Pereira tuvo que enfrentarse al brote de Ébola en África occidental, y su gestión exitosa de la epidemia fue uno de los logros de su mandato, en comparación con otros países de la región que experimentaron una situación sanitaria mucho más complicada.

Guinea-Bissau ha mantenido una relación especial de fraternidad con América Latina, como resultado del importante apoyo de Cuba al PAIGC en la lucha por la independencia. Esta relación se ha reflejado en la cooperación española y de varios países latinoamericanos, como Brasil y Cuba, en áreas como la salud, las infraestructuras y lo social. El país tiene una población de más de dos millones de habitantes y una superficie de 36.130 km², similar en tamaño a Suiza. Históricamente, el territorio estuvo vinculado al Imperio de Malí, y la presencia portuguesa se remonta al siglo XV. La capital, Bissau, se encuentra en un país con extensas llanuras, abundantes ríos e islas que le proporcionaron gran prosperidad durante la época colonial, con importantes plantaciones y una economía agrícola y ganadera. La moneda es el franco CFA, utilizada por varios estados de la región, y sus principales relaciones económicas se centran en Portugal, China, Brasil y los países vecinos de África occidental. Guinea-Bissau es miembro de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP) y la Unión Africana.

Es destacable la confianza de África en la pronta recuperación de la estabilidad política y económica plena de Guinea-Bissau. Como la primera colonia portuguesa africana en alcanzar la independencia, Guinea-Bissau y su líder histórico, Amílcar Cabral, fueron referentes y camaradas para los líderes independentistas de las excolonias portuguesas de Mozambique y Angola. La esperanza de África es que Guinea-Bissau consolide su recuperada estabilidad para liderar el desarrollo de la nueva África del siglo XXI. @mundiario

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