El frente Comuneros Sur del ELN se separa de la dirección de la guerrilla
El frente Comuneros Sur, parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN), anunció su separación del comando central de la guerrilla mediante un comunicado difundido recientemente. Los miembros de este bloque, reunidos entre el 29 de abril y el 5 de mayo en las montañas de Nariño, cerca de la frontera con Ecuador, expresaron su decisión de desvincularse del liderazgo central y de la dirección nacional del ELN. Esta separación, según la carta, implica rechazar el modelo de conducción desde el exilio político y cualquier trato de agresión que conlleve.
En el comunicado, se mencionan tres determinaciones clave del frente Comuneros Sur, que incluyen la voluntad de continuar con un "proceso de negociación política" con el Gobierno de Gustavo Petro. Además, se hace un llamado a la población de Nariño a participar en iniciativas de paz que busquen resolver el conflicto armado mediante el diálogo con los grupos armados ilegales. La ruptura, también firmada por otras compañías y subestructuras del ELN, como la Compañía Suburbana Jaime Toño Obando y la Compañía de tropas especiales comandante Jacob Acuña, impacta directamente en las negociaciones de paz entre la guerrilla y el Gobierno nacional.
Esta decisión ha causado un conflicto crucial en las negociaciones de paz, especialmente porque el Gobierno ha mantenido una mesa paralela con el frente disidente, lo que según la delegación de la guerrilla ha dado impulso a la separación. El jefe de la delegación de paz del ELN, alias Pablo Beltrán, había expresado previamente su preocupación por esta situación, afirmando que el Gobierno estaba promoviendo la desarticulación interna del ELN al sostener conversaciones separadas con distintos grupos de la guerrilla.
La postura de mantener dos mesas paralelas por parte del Gobierno, una con la dirección nacional y otra con una fracción de la guerrilla, ha generado tensiones internas. Dos negociadores del Gobierno, Vera Grabe y el senador Iván Cepeda, cercanos al presidente Petro, instaron al mandatario a evitar una ruptura que pudiera comprometer las negociaciones de paz. La duplicidad de mesas de negociación ha sido considerada jurídica y políticamente inviable por los negociadores del Gobierno.
La escisión del frente Comuneros Sur ocurre en un momento de tensión en las conversaciones entre el Gobierno y el comando central del ELN. Recientemente, el ELN anunció la reanudación de los secuestros extorsivos, que habían suspendido en diciembre, citando la falta de voluntad del Ejecutivo para avanzar en la creación de un fondo de donantes para financiar alternativas al conflicto. Esta decisión ha generado repercusiones tanto en la delegación de paz del Gobierno como en la opinión pública.
El alto comisionado de Paz, Otty Patiño, consideró que la decisión del ELN representa una violación a los acuerdos alcanzados durante los diálogos de paz. Patiño recomendó esperar hasta el sexto congreso de la guerrilla, en el segundo semestre de este año, para evaluar la dirección futura de las negociaciones. Asimismo, hizo un llamado al presidente Petro para que emita un decreto suspendiendo la prórroga del cese el fuego con el ELN y otros grupos guerrilleros que recurran al secuestro como práctica. @mundiario