La Fiscalía de Ecuador encuentra indicios de corrupción contra la vicepresidenta

Verónica Abad, vicepresidenta de Ecuador. / RR.SS.
Verónica Abad, vicepresidenta de Ecuador. / RR.SS.
La investigación, que originalmente implicaba a su hijo Sebastián Barreiro, ha tomado un nuevo rumbo al considerar la posible participación de Verónica Abad en las actividades ilícitas.
La Fiscalía de Ecuador encuentra indicios de corrupción contra la vicepresidenta

La Fiscalía de Ecuador ha identificado indicios de corrupción que podrían implicar a la vicepresidenta Verónica Abad en un caso de tráfico de influencias. La investigación, que originalmente implicaba a su hijo Sebastián Barreiro, ha tomado un nuevo rumbo al considerar la posible participación de Abad en las actividades ilícitas.

El fiscal Carlos Alarcón, tras obtener pruebas adicionales, decidió inhibirse de continuar con el caso debido al fuero que protege a la vicepresidenta. Las nuevas evidencias incluyen documentación relacionada con una contratación directa realizada por Abad y una información obtenida a través de una llamada telefónica interceptada.

El caso comenzó el 22 de marzo, cuando la Fiscalía llevó a cabo un operativo en las oficinas de la vicepresidencia en Quito y en la oficina de Sebastián Barreiro Abad. Según el Ministerio Público, Barreiro ofreció un puesto de trabajo a cambio de dinero. Tras estos hechos, el hijo de la vicepresidenta fue enviado a la cárcel de máxima seguridad en Guayaquil, conocida como La Roca, aunque fue liberado en mayo tras pagar una fianza.

Dado que Verónica Abad es una funcionaria de alto rango, el caso ahora pasa a manos de la fiscal del Estado, Diana Salazar. Salazar deberá solicitar al Congreso autorización para continuar con un posible juicio penal contra la vicepresidenta. Este proceso dependerá de la aprobación del Legislativo, donde el Gobierno no cuenta con mayoría.

El presidente Daniel Noboa ha expresado su deseo de que la investigación avance para poder destituir a Abad y así evitar que ella asuma la presidencia si él se presenta a la reelección en 2025. La vicepresidenta, actualmente trasladada en Israel, ha sido acusada de deslealtad por Noboa, quien rompió relaciones con ella tras ganar la primera vuelta electoral.

En una entrevista con EL PAÍS, Abad afirmó que no renunciará a su cargo a pesar de las presiones del Gobierno. "El pueblo ecuatoriano me otorgó esta responsabilidad, y la he cumplido. No voy a renunciar", declaró desde Tel Aviv.

A pesar de las presiones, Abad podría encontrar apoyo en la Asamblea Nacional, donde varios partidos han formado un bloque de oposición contra el Gobierno. La autorización para un posible juicio penal requiere el voto de dos tercios del pleno, es decir, 92 asambleístas.

El Gobierno considera otras opciones para evitar que Abad asuma el poder. Un funcionario denunció a la vicepresidenta ante el Tribunal Electoral por campaña anticipada, y Noboa ha explorado la posibilidad de quedarse sin sueldo pero sin abandonar el cargo, aunque esta opción aún está en evaluación por el procurador del Estado.

El futuro político de Verónica Abad pende de un hilo mientras el Congreso decide si permite que la Fiscalía continúe con el juicio penal en su contra. El caso ha generado una compleja batalla política que podría redefinir la estructura del poder en Ecuador en los próximos meses. @mundiario

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