¿Quién asesinó a Charlie Kirk? El FBI señala a una “persona de interés” clave en el ataque

Imágenes de una “persona de interés” relacionada con el asesinato de Charlie Kirk. / FBI
Las autoridades estadounidenses afirman haber localizado la presunta arma homicida y continúan la búsqueda del tirador que subió al tejado del campus para disparar al líder conservador.

La conmoción en torno al asesinato de Charlie Kirk sigue creciendo, y las autoridades federales han intensificado la búsqueda del responsable. La Policía de Utah, en coordinación con el FBI, confirmó que el avance de la investigación se ha beneficiado de grabaciones de “alta calidad” de las cámaras de seguridad de la Utah Valley University, así como de testimonios de asistentes. Estas imágenes han permitido trazar con precisión los movimientos del tirador antes, durante y después del atentado.

En una conferencia de prensa, el portavoz de la policía local explicó que disponen de “un buen vídeo” del sospechoso, pero que por el momento no será difundido públicamente. No obstante, el FBI en Utah publicó dos fotografías en las que aparece la persona catalogada como “de interés”, vestida con gorra de béisbol, gafas de sol y camiseta negra con un estampado que incluye una bandera estadounidense. Según los investigadores, el individuo habría usado las escaleras para acceder a la azotea desde la que se efectuó el disparo.

La reconstrucción de los hechos indica que el agresor llegó al campus a las 11:52 de la mañana hora local, subió a un tejado, se desplazó al otro lado del edificio y realizó un único disparo de alta precisión contra Kirk, que en ese momento debatía con estudiantes. El proyectil impactó en el cuello del activista, causando heridas mortales. Tras el ataque, el sospechoso huyó saltando a un vecindario cercano, lo que desató un operativo de búsqueda casa por casa.

El comisionado del Departamento de Seguridad Pública de Utah, Beau Mason, dijo que el tirador “se mezcló con la multitud” y “parece tener edad universitaria”. El FBI ofrece una recompensa de 100.000 dólares por información que conduzca a su arresto.

El hallazgo del arma homicida constituye, de momento, la pista más sólida. Se trata de un fusil de caza del calibre 30, localizado en un área boscosa y envuelto en una toalla, con un cartucho gastado y otro en la recámara. Según fuentes citadas por The Wall Street Journal, el arma y las balas presentan inscripciones con mensajes de contenido “antifascista y de ideología transgénero”, aunque informes preliminares de la ATF advierten de que esta información aún no ha sido verificada y podría haber sido malinterpretada. Los vídeos del evento muestran que Kirk discutía con un estudiante sobre tiroteos masivos y atribuía la mayoría de ellos a personas transgénero justo antes de ser disparado.

El FBI continúa analizando el arma y las pruebas balísticas, mientras que la policía de Utah intensifica la búsqueda en los alrededores. El gobernador republicano Spencer Cox insistió en que el sospechoso, una vez detenido, enfrentará la pena de muerte bajo las leyes estatales si es hallado culpable de asesinato. Si el caso se tratara como terrorismo doméstico, el sistema federal podría asumir la causa y buscar igualmente la pena capital.

El asesinato ha tenido un fuerte impacto político. Kirk, de 31 años, era una figura central del movimiento conservador y aliado personal del presidente Donald Trump. Su muerte irrumpe de lleno en los eventos conmemorativos del aniversario del 11 de septiembre en Nueva York, a los que el vicepresidente J.D. Vance canceló su asistencia para visitar a la familia del fallecido.

Trump, por su parte, no solo expresó su pesar, sino que en un acto en el Pentágono anunció que otorgará a Kirk, de manera póstuma, la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor reconocimiento civil en Estados Unidos. “No me cabe duda de que la voz de Charlie y la valentía que infundió en los corazones de innumerables personas, especialmente jóvenes, perdurarán”, afirmó el mandatario, quien prometió una ceremonia “con una multitud muy numerosa”.

El tono de Trump ha sido particularmente combativo. En mensajes anteriores en su red social, calificó el asesinato como “uno de los momentos más oscuros de la historia de Estados Unidos” y responsabilizó a la “izquierda radical” del clima de hostilidad que, según él, propició el ataque. La Casa Blanca no ha confirmado si el Departamento de Justicia intervendrá directamente en el caso, aunque se espera que lo haga si se confirma un componente ideológico o terrorista.

La combinación de avances en la investigación —con imágenes, testigos y el arma homicida en manos de las autoridades— y el peso político de la figura de Kirk sugieren que el caso se convertirá en un asunto nacional de primer orden. El resultado podría marcar fuertemente la narrativa política en una década marcada por una polarización y violencia política sin precedentes en el EE UU moderno. @mundiario