Estonia denuncia a Rusia por pretender ampliar sus fronteras fluviales

Kaja Kallas, primera ministra de Estonia en el Spring Storm de la OTAN. / RR.SS
Kaja Kallas, primera ministra de Estonia en el Spring Storm de la OTAN. / RR.SS
Moscú ha retirado algunas de las boyas que Tallin usa para demarcar los límites del río Narva, un día después de que se conociera el proyecto ruso para extender sus aguas en el mar Báltico.
Estonia denuncia a Rusia por pretender ampliar sus fronteras fluviales

Rusia incrementa la tensión con Estonia y otros vecinos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Este jueves, Estonia ha denunciado que el Kremlin amenaza con redibujar las fronteras en el río Narva, un día después de anunciar un proyecto para extender sus límites marítimos en el Báltico, afectando a Finlandia, Lituania y Polonia. Esta acción ha causado gran inquietud en la Alianza Atlántica, en medio de un contexto de ciberataques, sabotajes y operaciones de influencia por parte de Moscú.

En una rueda de prensa en Tallin, la primera ministra estonia, Kaja Kallas, declaró que “Rusia utiliza las cuestiones fronterizas como medio para crear miedo y ansiedad”. Kallas afirmó que Estonia abordará este incidente de manera sobria y equilibrada, en comunicación con socios y aliados. El país báltico, con una población de 1.3 millones, ha sido víctima de desestabilizaciones rusas durante años y considera este evento un “incidente provocativo”.

El incidente ocurrió la madrugada del miércoles al jueves, cuando Rusia retiró 24 de las 50 boyas colocadas por Estonia para demarcar la frontera en el río Narva. Según el Ministerio de Exteriores estonio, la Guardia Fronteriza rusa retiró unilateralmente las boyas luminosas, una acción que calificaron como parte del patrón provocador de Rusia. Este hecho se suma a las tensiones existentes entre ambos países sobre la demarcación fluvial.

Lituania también ha denunciado el plan ruso para extender sus fronteras marítimas como “otra operación híbrida”. Este proyecto, publicado brevemente en el portal jurídico del Ministerio de Defensa ruso, declaraba como aguas interiores rusas partes del golfo de Finlandia y zonas cercanas al enclave ruso de Kaliningrado, situado entre Lituania y Polonia. La retirada del proyecto sin explicaciones ha exacerbado las preocupaciones de los países afectados.

Tensión en la OTAN

La crisis entre la OTAN y Rusia se intensificó con la invasión de Ucrania y continúa agravándose. En las últimas semanas, países como República Checa, Alemania y Polonia han denunciado sabotajes y operaciones rusas dirigidas a desestabilizarlos y socavar la unidad de la UE. Fuentes de inteligencia indican que Rusia está aumentando su guerra híbrida contra los países de la Alianza, coincidiendo con un año electoral clave en Europa.

El miércoles, el primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció el arresto de nueve personas sospechosas de estar involucradas en ataques e incendios provocados, presuntamente a sueldo de Rusia. Este incidente subraya las continuas actividades desestabilizadoras de Moscú en la región.

Las recientes acciones de Rusia, desde la retirada de boyas en el río Narva hasta los intentos de redibujar límites marítimos, forman parte de una estrategia más amplia para desestabilizar a la Unión Europea y a los aliados de la OTAN. Con un clima de creciente tensión y desconfianza, los países europeos deben permanecer vigilantes y coordinados para enfrentar las amenazas híbridas que plantea el Kremlin. @mundiario

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