La paridad de género para la nueva Comisión Europea peligra
Ursula von der Leyen continuará al frente de la Comisión Europea, mientras que Roberta Metsola presidirá el Parlamento. Además, Kaja Kallas, primera ministra de Estonia, podría asumir la dirección de la política exterior y de seguridad de la UE, uno de los puestos de mayor responsabilidad en Bruselas, especialmente en el contexto actual de tensiones bélicas con Rusia y la guerra de Ucrania en curso. Sin embargo, el objetivo de alcanzar la paridad de género en el Ejecutivo comunitario sigue siendo un reto no logrado.
El intento de Von der Leyen de formar un equipo paritario, en el cual ningún género supere el 60 %, ha fracasado antes de comenzar. A pesar de su llamamiento a los Estados miembros para que propusieran tanto a un hombre como a una mujer como posibles candidatos a comisarios, la mayoría de los países ha ignorado esta solicitud. Hasta el momento, 17 países han presentado candidatos masculinos para la Comisión, mientras que solo seis han propuesto a mujeres, además de Alemania con la propia Von der Leyen. Entre los países que han apostado por una candidata femenina se encuentran España, que ha nominado a Teresa Ribera, y Portugal, que ha propuesto a Maria Luis Alburquerque. Sin embargo, con tres países aún por revelar a sus aspirantes, la paridad parece cada vez más inalcanzable.
Este desequilibrio ha generado críticas dentro y fuera de la UE. Alberto Alemanno, profesor de Derecho y Política de la Unión Europea, advirtió que una Comisión dominada por hombres reflejaría la incapacidad de Von der Leyen para imponer su voluntad frente a las capitales europeas, lo que pone en evidencia cómo los intereses nacionales priman sobre el interés general de la Unión en términos de igualdad de género. Desde el exterior, Jéromine Andolfatto, responsable de políticas de género en la UE del European Women’s Lobby, lamenta que esta situación sea una "oportunidad perdida" para el bloque comunitario de enviar un mensaje fuerte a nivel mundial sobre su compromiso con la igualdad.
Von der Leyen aún podría maniobrar
La falta de paridad en la Comisión también plantea preocupaciones sobre la legitimidad de la UE para exigir el cumplimiento de estándares democráticos, tanto dentro como fuera de Europa, si ella misma no logra respetarlos. Lina Gálvez, eurodiputada socialista y presidenta de la comisión para derechos de la mujer e igualdad de género en la Eurocámara, subraya la gravedad de la situación, especialmente en un momento en que “los movimientos antidemocráticos” que “son, mundialmente, antiigualdad y contra las políticas de igualdad de género, contra el feminismo y las mujeres”, están en auge.
La Eurocámara, aunque estará presidida por una mujer, tampoco logra alcanzar el mínimo del 40 % de representación femenina necesario para considerarse equilibrada en términos de género. Este retroceso, el primero en años, resalta la persistente desigualdad en las instituciones europeas, no solo en términos de número, sino también en la distribución de responsabilidades, donde las mujeres tienen una menor presencia en los comités de mayor peso.
A pesar de este panorama desalentador, algunos expertos señalan que aún existe margen para que Von der Leyen influya en la composición final de la Comisión. Sin embargo, la paridad de género no es uno de los criterios establecidos por los tratados europeos para rechazar a un candidato, lo que limita las opciones de Von der Leyen. Una de las estrategias que se barajan es otorgar las carteras más significativas a las mujeres nominadas, lo que podría enviar un mensaje positivo sobre el compromiso de la UE con la igualdad.
La falta de paridad de género en la Comisión Europea amenaza con empañar el nuevo mandato de Von der Leyen, complicando aún más un escenario político ya desafiante. Según Andolfatto, la igualdad de género no es solo una cuestión de justicia, sino también de eficacia política, ya que una mayor diversidad en los órganos de toma de decisiones conduce a políticas más efectivas y representativas. A pesar de sus esfuerzos, Von der Leyen enfrenta grandes obstáculos para demostrar este principio en la práctica. @mundiario