Eslovaquia anuncia que implementará recortes a las ayudas de los refugiados ucranianos

Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia. / Consejo Europeo
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha adelantado que su Gobierno también evalúa limitar el suministro de electricidad al territorio ucraniano en represalia por la interrupción del tránsito de gas ruso.

El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha anunciado que su Gobierno planea reducir las ayudas a los refugiados ucranianos y podría limitar el suministro de electricidad a Ucrania. Esta decisión surge en un contexto de tensiones energéticas tras la interrupción del tránsito de gas ruso por territorio ucraniano, medida que Fico calificó como un acto de "sabotaje".

En un mensaje publicado en Facebook, Fico señaló que su partido, Smer, está evaluando las posibles medidas en respuesta a la reciente decisión de Ucrania de detener el tránsito de gas ruso hacia Europa, lo que ha generado preocupaciones en el continente. Según datos del operador de red eslovaco, Eslovaquia exportó 2.4 millones de megavatios-hora de electricidad a Ucrania entre enero y noviembre de 2024, un suministro vital para mitigar las carencias energéticas que enfrenta Ucrania debido a los constantes bombardeos rusos sobre su infraestructura energética.

La controversia se desató el 1 de enero, cuando Ucrania permitió que expirara su acuerdo de tránsito de gas con Rusia, interrumpiendo así el flujo de gas ruso hacia Europa. Mientras el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó esta acción como una "derrota significativa para Moscú", Fico adoptó una postura contraria, acusando a Ucrania de "sabotaje" y generando un punto de inflexión en las relaciones bilaterales.

Ucrania había rechazado las advertencias de Fico y ofreció su propia producción de gas como una alternativa para sus vecinos europeos.

Fico confirmó que una delegación eslovaca discutirá el tema con líderes europeos en Bruselas la próxima semana. Según el mandatario, tras estas consultas, su coalición de Gobierno podría implementar medidas de represalia contra Ucrania, que incluirían ajustes en el suministro eléctrico y recortes en las ayudas humanitarias destinadas a los refugiados ucranianos en Eslovaquia.

Desde que asumió el poder en 2023, Robert Fico ha mantenido una posición crítica hacia el apoyo militar a Ucrania. Su administración detuvo el envío de armamento al país vecino y ha dejado claro que bloqueará cualquier intento de Ucrania por unirse a la OTAN. Estas políticas alinean a Fico con otros líderes de la región, como el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quien también ha cuestionado las sanciones de la Unión Europea contra Rusia.

La postura de Fico refleja las crecientes divisiones dentro de la Unión Europea en relación con la guerra en Ucrania. Mientras algunos países, como Polonia y los Estados bálticos, abogan por un apoyo firme a Kiev, otros, como Eslovaquia y Hungría cuyos líderes son más cercanos al presidente ruso, cuestionan las políticas sancionadoras y priorizan sus intereses energéticos y económicos.

Desde Kiev, las declaraciones de Fico han generado preocupación. Ucrania depende de la ayuda internacional no solo en términos militares, sino también para sostener su red eléctrica y atender a los millones de refugiados desplazados por la guerra. @mundiario