Erdogan advierte de que Turquía intervendrá para evitar la desintegración de Siria

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía. / @RTErdogan
El presidente turco avisa a los kurdos de que no permitirá que el territorio que controlan se convierta en un Estado independiente y promete actuar “de manera inmediata” para eliminar sus milicias.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, declaró el lunes que su país está preparado para intervenir en Siria si detecta señales de desintegración tras la caída del régimen de Bachar el Asad, derrocado a finales del año pasado por una operación relámpago llevado a cabo por fuerzas rebeldes, incluyendo islamistas, que contaron con el apoyo de Ankara.

“No permitiremos la desintegración de Siria ni la alteración de su estructura unitaria bajo ninguna circunstancia. Si percibimos algún riesgo en este sentido, actuaremos de manera inmediata,” afirmó Erdoğan durante una rueda de prensa.

Ankara respalda actualmente al grupo rebelde Hayat Tahrir al-Sham (HTS), que lidera el nuevo Gobierno en Siria, lo que sitúa a Turquía en una posición estratégica para influir en la dirección política del país. Sin embargo, el gobierno turco mantiene una postura de hostilidad hacia las fuerzas kurdas en Siria, consideradas una amenaza para su seguridad nacional.

La región dominada por los kurdos está bajo la supervisión de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), una coalición de varias etnias apoyada por Occidente y encabezadas por las Unidades de Protección Popular (YPG). Turquía clasifica a las YPG como una organización terrorista, acusándolas de tener vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que lleva décadas librando una insurgencia en territorio turco para poder tener un Estado kurdo independiente.

El único destino para quienes eligen el terrorismo y la violencia es ser enterrados con sus armas. Lo digo claramente: ninguna fuerza podrá evitar esto,” aseveró Erdoğan.

Turquía quiere influir en Oriente Próximo

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, subrayó que la eliminación de las YPG en Siria es “inminente” y reafirmó que Turquía no permitirá que el grupo mantenga una presencia en el país. Ankara ha realizado previamente varias incursiones militares en Siria durante la guerra civil que comenzó en 2011, con el objetivo declarado de neutralizar a las fuerzas kurdas cerca de su frontera.

Turquía no es el único país fronterizo con Siria que expresa preocupaciones de seguridad. Desde la caída de El Asad, Israel ha intensificado sus operaciones en territorio sirio, llevando a cabo cientos de ataques aéreos para destruir objetivos militares del régimen derrocado (incluyendo arsenal de armas químicas) y tomando el control de una parte de la zona desmilitarizada establecida tras el alto el fuego de 1974.

El futuro de Siria, en medio de un panorama geopolítico cada vez más complejo, dependerá en gran medida de cómo las potencias regionales, como Turquía e Israel, manejen sus intereses estratégicos y de seguridad en el territorio. @mundiario