El Ejército sirio envía refuerzos a Hama para frenar el avance de los rebeldes

El Ejército sirio retoma el control de Hama. / RR.SS
La llegada de nuevas tropas y armamento busca estabilizar la situación en una región estratégica que se ha convertido en un punto crítico entre el régimen de Bashar al Ásad y las fuerzas yihadistas, entre otras facciones.

El Ejército sirio se ha reagrupado en la estratégica ciudad de Hama tras la rápida retirada de sus fuerzas de Alepo y varias localidades del noroeste del país. La ofensiva rebelde, liderada por el grupo salafista Hayat Tahrir al Sham (HTS) y otras facciones opositoras, ha puesto al régimen de Bashar al Ásad en alerta máxima. Este movimiento rebelde amenaza con desestabilizar regiones clave de Siria, en un conflicto que sigue reconfigurando el mapa geopolítico del país rápidamente.

Durante el fin de semana, los rebeldes lograron penetrar en Hama, un bastión crucial para el régimen sirio. Sin embargo, las fuerzas gubernamentales, reforzadas por tropas adicionales y artillería pesada, lograron recuperar el control de la ciudad y expulsar a los insurgentes hacia su periferia norte. Según la agencia estatal SANA, se establecieron nuevas líneas defensivas y se movilizaron lanzacohetes y vehículos blindados para consolidar la posición.

“El terrorismo únicamente entiende el lenguaje de la fuerza, y con ese lenguaje los aplastaremos y destruiremos, sin importar quiénes les apoyen”, afirmó Al Ásad en una conversación telefónica con Badra Gunba, presidente interino de la república separatista de Abjasia. Estas fueron las primeras palabras públicas de Al Ásad desde el inicio de la ofensiva, tras haber estado aparentemente en Moscú en días previos.

La aviación siria, respaldada por Rusia, ha intensificado los ataques aéreos contra áreas controladas por los rebeldes. En Idlib, epicentro del poder del HTS, los bombardeos alcanzaron zonas urbanas densamente pobladas, dejando al menos nueve muertos y 62 heridos, incluidos niños, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). En Alepo, otros ataques aéreos causaron la muerte de ocho civiles y dejaron heridos a 23 más.

Estas ofensivas aéreas han despertado críticas internacionales debido al elevado número de víctimas civiles y la destrucción de infraestructuras críticas, incluidos hospitales y mercados.

Hama es un punto neurálgico en la defensa del régimen, ya que su caída pondría en riesgo la ciudad de Homs, pieza clave del corredor territorial que conecta las provincias costeras de Latakia y Tartús con la capital, Damasco. Tartús, además, alberga la principal base naval rusa en el Mediterráneo, lo que supone un riesgo directo para los aliados internacionales de Siria.

Los combates en las afueras de Hama han sido particularmente intensos. Los rebeldes han utilizado drones suicidas en sus ataques, causando la muerte de un general de alto rango encargado de la seguridad de la ciudad, según fuentes progubernamentales. En respuesta, HTS ha ofrecido amnistía a los soldados que deserten y se rindan, destacando el debilitamiento moral de las fuerzas gubernamentales.

En paralelo, las facciones del Ejército Nacional Sirio (ENS), apoyadas por Turquía, han avanzado rápidamente en el norte, conectando con HTS en Alepo. Esto ha dejado la mayor parte de la ciudad bajo control rebelde, salvo algunos barrios ocupados por milicias kurdas. Aunque no se han reportado enfrentamientos significativos entre rebeldes y kurdos, el ENS ha ofrecido a estas milicias una retirada segura hacia el noreste de Siria.

En otras regiones, las milicias kurdas han aprovechado el caos para tomar el control de áreas clave en Raqa y Manbij, así como un aeropuerto militar.

La situación ha generado tensiones entre los principales aliados del régimen sirio, Rusia e Irán, quienes han expresado su descontento por la falta de preparación de las fuerzas armadas sirias. Este domingo, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, visitó Damasco para reiterar el apoyo de Irán al régimen. Posteriormente, viajará a Ankara para discutir la escalada en Siria con Turquía.

Por su parte, el Gobierno turco ha intensificado las consultas diplomáticas con Estados Unidos, con su ministro de Exteriores, Hakan Fidan, solicitando reanudar las negociaciones entre el régimen y la oposición sirias como una vía para frenar la escalada bélica.

La ofensiva rebelde marca un nuevo capítulo en la guerra siria, con un escenario cada vez más fragmentado,  los aliados internacionales intentan contener la situación mediante la diplomacia, pero los combates continúan desplazando a miles de civiles y exacerbando la crisis humanitaria en la región. @mundiario