Tusk llama a una mayor inversión en defensa: "si Europa quiere sobrevivir, debe estar armada"
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, instó este miércoles a la Unión Europea a aumentar significativamente su gasto en defensa, señalando que el continente debe asumir su propia seguridad en un contexto global cada vez más desafiante. Durante su intervención en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Tusk afirmó: "Si Europa quiere sobrevivir, debe estar armada", Este llamado surge en medio del tercer aniversario de la guerra de Rusia contra Ucrania y en un escenario donde la dependencia europea de Estados Unidos para su seguridad ha sido puesta en evidencia.
Bajo la presidencia semestral del Consejo de la UE, Polonia ha priorizado la seguridad tanto exterior como interior. Con un gasto militar equivalente al 4.26 % de su Producto Interno Bruto (PIB), el más alto entre los países europeos y de la OTAN, el país ha anunciado un aumento adicional hasta el 4.7 % este año. En contraste, otros países de la UE, como España, apenas destinan el 1.38 % de su PIB, siendo este el nivel más bajo entre los miembros de la Alianza Transatlántica.
"No es nuestra elección. No soy militarista. Polonia es un lugar en la tierra donde nadie quiere que se repita ninguna guerra. Fuimos los que más sufrimos en Europa", dijo en referencia a las consecuencias que padeció su país durante las últimas guerras en Europa,
"Pero quizá por eso entendemos tan bien que, para evitar una trágica repetición de la historia, todos debemos ser fuertes, armados y decididos. Fuertes de espíritu, pero también fuertes en nuestras capacidades de defensa", aseveró.
Tusk también hizo referencia a las recientes presiones de Donald Trump, quien durante su regreso a la presidencia de Estados Unidos ha insistido en que los aliados de la OTAN incrementen su gasto militar, sugiriendo incluso que deberían alcanzar el 5 % del PIB. “No hay que restar atractivo a la idea de gastar el 5%”, aseguró. “Y no debemos limitarnos a ese 5% por país, sino que debemos hacer inversiones creativas”, enfatizó el líder polaco.
"Seré sincero: no debería importarnos demasiado qué método adoptamos para financiar proyectos de defensa paneuropeos", afirmó.
El primer ministro polaco ha reabierto el debate sobre cómo financiar el incremento del gasto en defensa, proponiendo la creación de instrumentos financieros a nivel europeo, similares a los eurobonos emitidos durante la pandemia de covid-19. Sin embargo, esta propuesta ha generado divisiones entre los Estados miembros. Mientras que países como Alemania y los Países Bajos se oponen a asumir deuda conjunta, otros, como Dinamarca, que inicialmente eran reticentes, han comenzado a mostrar una mayor apertura hacia esta posibilidad.
Actualmente, la UE no destina fondos comunes a la adquisición de armamento, salvo en casos excepcionales como el apoyo a Ucrania. Sin embargo, se han realizado esfuerzos para fomentar inversiones conjuntas y financiar infraestructuras militares. El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, destacó en un foro de la Agencia Europea de Defensa en Bruselas: “Necesitamos gastar más, gastar mejor y hacerlo a nivel europeo.
El comisario abogó por la creación de sistemas de armas interoperables, una mayor demanda agregada para la industria de defensa, y proyectos conjuntos como un escudo aéreo y cibernético europeo.
Los líderes de los 27 Estados miembros de la UE se reunirán el próximo 3 de febrero en Bélgica para discutir el impulso a la industria militar y una nueva estrategia común de defensa. En el encuentro, organizado por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, también participará el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. La Alianza Atlántica planea establecer una nueva meta de gasto en defensa que será formalizada en su próxima cumbre de verano.
Además de abordar la seguridad, Tusk aprovechó su intervención para criticar lo que considera un “exceso de regulación” en la UE, particularmente en la implementación de la agenda verde. Según Tusk, las políticas climáticas han contribuido al aumento de los precios de la energía y han afectado la competitividad europea frente a Estados Unidos y China.
"Europa no puede perder la competencia mundial. No puede convertirse en un continente de personas e ideas ingenuas. Si vamos a la bancarrota, a nadie le importará ya el entorno natural en el mundo", advirtió, instando a una revisión de las estrategias actuales.
En el ámbito político, Tusk se posicionó firmemente contra el auge de la extrema derecha en Europa. Haciendo eco de su compromiso con los valores democráticos, el líder polaco aseguró que su gobierno luchará para evitar que movimientos ultraconservadores lleguen al poder. “Son una amenaza para Europa y los valores que hemos defendido durante décadas. Es crucial que estos grupos no gobiernen en ningún país europeo”, declaró.
El llamado de Tusk refleja la urgencia de un replanteamiento en las políticas de seguridad y defensa de Europa. Con la guerra en Ucrania como telón de fondo y las crecientes tensiones globales, la UE enfrenta un desafío histórico: fortalecer su autonomía estratégica mientras mantiene la cohesión entre sus Estados miembros.
La próxima reunión de líderes europeos será clave para definir el futuro de la defensa en el continente, así como para establecer una posición unificada frente a las demandas de seguridad interna y externa en un contexto internacional cada vez más volátil. @mundiario