Dimite Andrii Kostin, el Fiscal General de Ucrania: ¿qué implica su escándalo de corrupción?

El exfiscal General de Ucrania, Andrii Kostin. / @AndriyKostinUa
El acusador ucraniano había estado involucrado en un esquema de sobornos que permitía a funcionarios evitar ser reclutados por el ejército, y recibir pensiones.

El Fiscal General de Ucrania, Andrii Kostin, presentó su dimisión este martes, envuelto en un escándalo de corrupción que ha generado una ola de indignación entre la opinión pública. La renuncia de Kostin llega tras fuertes críticas, incluso por parte del presidente Volodímir Zelenski, relacionadas con un esquema de sobornos que permitía a funcionarios evitar ser reclutados por el ejército a través de certificados falsos de invalidez.

El escándalo se desató cuando los medios y la policía revelaron que Tatiana Krupa, jefa de la Comisión de Expertos Médicos del Estado (MSEC) en la provincia de Jmelnitski, había acumulado una considerable suma de dinero en sobornos. Krupa expedía certificados médicos falsos que eximían a los beneficiarios, muchos de ellos funcionarios, del servicio militar, permitiéndoles también acceder a pensiones por discapacidad. Las investigaciones apuntan a que alrededor de 50 fiscales de la provincia se beneficiaron de este esquema.

Los Servicios de Seguridad de Ucrania (SSU) revelaron que en octubre encontraron seis millones de dólares en la casa de Krupa. En su oficina se hallaron 104.000 dólares ingresados en apenas dos días, correspondientes a sobornos para expedir 30 certificados de invalidez, lo que implica un pago promedio de 3.600 euros por persona. Estos certificados no solo evitaban el alistamiento, sino que otorgaban subsidios anuales de hasta 17.000 euros.

El medio local Censor Net también destacó que los funcionarios involucrados utilizaban los certificados para evitar ir al frente durante la guerra en Ucrania, utilizando como excusa el cuidado de un familiar supuestamente dependiente, lo que despertó una mayor indignación en la sociedad ucraniana.

Además del caso de Jmelnitski, la policía descubrió 450.000 dólares en la residencia de la jefa de la MSEC en la provincia de Mikolaiv. La Fiscalía solicitó el registro tras detectar que la funcionaria había adquirido tres viviendas adicionales, las cuales donó a su hijo. Este tipo de sobornos, que también se dan en las oficinas de reclutamiento militar, se han convertido en un problema endémico en Ucrania desde el inicio de la guerra.

Uno de los casos más sonados fue el del jefe de la oficina de alistamiento de Odesa, Yevgen Borisov, quien durante la guerra adquirió una mansión en Marbella valorada en 2.7 millones de euros, lo que llevó a Zelenski a destituir a todos los jefes de las oficinas provinciales de reclutamiento en agosto de 2023.

Crisis en el poder judicial ucraniano

La renuncia de Kostin es uno de los mayores golpes al poder judicial ucraniano desde que comenzó la guerra. Sin embargo, no es el único caso de corrupción en este ámbito. En 2023, el presidente del Tribunal Supremo, Vsevolod Kniaziev, fue arrestado por recibir un soborno de 2.5 millones de euros. Además, en septiembre de 2023, Gizo Uglava, subdirector de la Oficina Anticorrupción, fue cesado por la filtración de información confidencial a investigados.

El presidente Zelenski, quien ha sido un fuerte crítico con la corrupción en el país, reconoció este martes que el problema de los sobornos está extendido por toda la Administración, no solo en el sistema judicial. “No se trata solo de los fiscales. Hay cientos de casos de invalidez injustificada en el servicio de aduanas, en hacienda, en la seguridad social y en las administraciones locales”, aseguró. Asimismo, el mandatario indicó que las comisiones médicas deberían ser abolidas y sustituidas por un sistema de verificación digital centralizado.

El agotamiento por la guerra y la corrupción han deteriorado la confianza en el gobierno de Zelenski. Según una encuesta presentada por la Fundación para la Investigación en el Futuro, solo el 13% de los ciudadanos confía en el presidente, mientras que la confianza en las instituciones públicas en general se sitúa en el 27%. La lucha contra la corrupción es percibida como el ámbito con menor avance desde el inicio de la invasión en 2022, según el 79% de los ucranianos, reflejando el descontento generalizado. @mundiario