Las delegaciones de Israel y Hamás abandonan Egipto sin una tregua
Las delegaciones negociadoras regresan a sus países después de haberse desplazado a El Cairo, epicentro de las conversaciones entre Israel y la milicia fundamentalista Hamás para alcanzar un alto el fuego, auspiciado por EE UU, Egipto y Qatar, que pueda cesar las hostilidades en la Franja de Gaza y aliviar la crisis humanitaria en el enclave palestino.
Las esperanzas por concretar el cese el fuego habían crecido a lo largo de la semana pasada, después de que EE UU y el Reino Unido valoraran una oferta israelí como “muy generosa”, aunque más tarde Hamás había aceptado con buenos ojos la propuesta, pero presentada por El Cairo y Doha. Tel Aviv se quejó diciendo que el texto que aprobó el grupo palestino se trataba de una versión “suavizada” por los países árabes y que debía verificar si satisfacía sus exigencias.
Las tropas israelíes finalmente ingresaron tomando el este de la ciudad de Rafah, además del control fronterizo con la península egipcia del Sinaí, que la comunidad internacional advirtió a Tel Aviv con no atacar para evitar agravar la crisis de desplazados, pues allí se agolpan al menos 1.5 millones de personas. A pesar de eso, las negociaciones siguieron con contactos entre todas las delegaciones, incluida una israelí que viajó de bajo perfil a Egipto.
El jefe de la CIA, el estadounidense William Burns, viajó entre la capital egipcia y Doha (Qatar) antes de mantener varios contactos de alto nivel el miércoles, entre ellos con el primer ministro, Benjamín Netanyahu. Volvió después a El Cairo sin que haya trascendido apenas ningún resultado de sus gestiones.
Netanyahu presiona a Hamás con la invasión total de Rafah
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sigue adelante con los ataques mientras simultáneamente se negociaba una tregua en el conflicto con Gaza. Las Fuerzas Armadas israelíes mantienen posiciones en Rafah, en el sureste de la Franja de Gaza, que capturaron en la madrugada del martes. Aunque no se ha avanzado hacia áreas urbanas densamente pobladas, las fuerzas están llevando a cabo ataques precisos en el este de Rafah como parte de una operación antiterrorista para debilitar a Hamás. Simultáneamente, continúan los bombardeos aéreos en zonas densamente pobladas.
El paso fronterizo estratégico entre Gaza y Egipto, controlado por Israel tras una invasión en Rafah, es una parte clave de la estrategia de Netanyahu para presionar a Hamás en las negociaciones de alto el fuego y la liberación de rehenes. A pesar de las presiones internacionales y las amenazas internas que enfrenta Netanyahu, la estrategia se mantiene en curso con el objetivo de debilitar a Hamás.
Mientras Israel mantiene una delegación de bajo perfil en El Cairo para contactos indirectos con Hamás, también ha recibido la visita de William Burns, jefe de la CIA de Estados Unidos, como parte de los esfuerzos para mediar en el conflicto. Burns se reunirá con Netanyahu y otros actores clave para abordar las diferencias con Hamás.
La reacción de la Casa Blanca ha sido variada, inicialmente expresando reservas sobre la invasión israelí en Rafah debido a la falta de un plan claro para proteger a los civiles. Sin embargo, la presencia militar en Rafah ha sido defendida posteriormente como parte de la estrategia para lograr un acuerdo de alto el fuego. @mundiario