La Corte Centroamericana de Justicia refuerza su papel en la ONU

Cesar Ernesto Salazar, presidente de la Corte Centroamericana de Justicia. / Departamento Comunicacion, Corte Centroamericana de Justicia.
Sus recientes intervenciones ante el Consejo de Seguridad de la ONU y las reuniones de alto nivel en La Haya evidencian el papel estratégico que este tribunal desempeña.

La Corte Centroamericana de Justicia, el tribunal internacional de los ocho Estados miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), está ampliando significativamente su actividad en Naciones Unidas en la última década. En este sentido, las funciones de este tribunal —similares a las del Tribunal de Justicia de la Unión Europea o la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos— resultan fundamentales en el proceso de integración regional, especialmente a través de la emisión de sentencias y opiniones consultivas.

Las visitas oficiales de su actual presidente, el magistrado salvadoreño y reconocido jurista César Ernesto Salazar Grande, a La Haya (Países Bajos) para reforzar el diálogo y la cooperación con sus homólogos de la Corte Internacional de Justicia y de la Corte Penal Internacional, reflejan el creciente protagonismo internacional de este tribunal centroamericano. En la misma línea, la intervención de un representante de la Corte Centroamericana de Justicia el pasado agosto ante el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York consolida su papel como uno de los actores más relevantes en la proyección externa de Centroamérica.

El anuncio de la disposición de la Corte Centroamericana de Justicia, a partir de 2026, para acoger a Estados como observadores —siguiendo el ejemplo del Parlamento Centroamericano, que ya cuenta con países observadores como la República Popular China y el Reino de Marruecos— ha despertado el interés de varios Estados miembros de Naciones Unidas, que han iniciado contactos diplomáticos para estudiar su posible incorporación a este tribunal supranacional.

La Corte Centroamericana de Justicia desarrolla una labor destacada en la región, evidenciada en sus crecientes relaciones con Estados e instituciones internacionales del sistema de Naciones Unidas, como la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Internacional para las Migraciones o la Alianza de Civilizaciones (UNAOC). En este ámbito, la magistrada hondureña Gloria Guadalupe Oquelí —expresidenta del Parlamento Centroamericano y de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana— es una de las responsables de las relaciones internacionales de este organismo judicial.

El papel de los tribunales supranacionales de la Unión Europea, la Unión Africana y el Sistema de Integración Centroamericana adquiere una relevancia creciente debido al aumento de litigios entre Estados —diferendos fronterizos, disputas comerciales, casos de derechos humanos, entre otros— y a la cada vez mayor coordinación y alineamiento de sus sentencias con las decisiones de la Corte Internacional de Justicia, cuyas resoluciones son de obligado cumplimiento según la Carta de las Naciones Unidas, y de la Corte Penal Internacional, que cuenta con 125 Estados parte. En conjunto, contribuyen a configurar un espacio jurídico internacional y una jurisprudencia común a nivel global.

El SICA está integrado por los Estados de El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Belice y la República Dominicana. Desde 1991, la Corte Centroamericana de Justicia ejerce sus funciones como tribunal internacional para resolver, de forma imparcial y con base en los tratados regionales, las controversias y litigios en el marco del proceso de integración centroamericana. En este contexto, su labor guarda importantes similitudes con la de la Corte Internacional de Justicia, principal órgano judicial de la ONU, y sus sentencias y opiniones consultivas se encuentran plenamente alineadas con la legalidad internacional y con la Carta de las Naciones Unidas, adoptada en San Francisco en 1945. @mundiario