El Centro Carter concluye que las elecciones en Venezuela “no pueden considerarse democráticas”

Las elecciones de Venezuela en imágenes. / X.
Aunque las Naciones Unidas también tuvo presencia en el terreno, su informe es confidencial y se entrega solo al secretario general, António Guterres.

El Centro Carter, una de las principales organizaciones de observación electoral, ha emitido un contundente informe en el que asegura que las elecciones presidenciales celebradas el domingo en Venezuela "no pueden ser consideradas democráticas". El organismo con sede en Atlanta indicó que no se pudo verificar los resultados que declararon ganador al presidente Nicolás Maduro, señalando serias irregularidades a lo largo del proceso electoral.

“La elección presidencial de Venezuela de 2024 no se adecuó a parámetros y estándares internacionales de integridad electoral y no puede ser considerada como democrática”, se lee en el comunicado.

El comunicado del Centro Carter destaca la falta de resultados desglosados por mesa electoral por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), lo cual constituye una “grave violación” de los principios electorales. Según el informe, el proceso electoral no cumplió con los estándares internacionales de integridad electoral en ninguna de sus etapas y violó numerosos preceptos de la propia legislación nacional. Además, el organismo de observación electoral evidenció que el CNE mostró una clara parcialidad a favor del oficialismo, perjudicando a los candidatos de la oposición y a diversas organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación.

El Centro Carter desplegó una misión compuesta por 17 observadores, de los cuales 11 estuvieron en Caracas y seis se distribuyeron en las ciudades de Barinas, Maracaibo y Valencia. Aunque la ONU también tuvo presencia en el terreno, su informe es confidencial y se entrega solo al secretario general. El Centro Carter denunció problemas significativos en la actualización del registro de electores, con plazos muy cortos, escasos lugares de inscripción y una mínima campaña de información pública. Estas dificultades fueron aún más pronunciadas en el exterior, donde los ciudadanos enfrentaron barreras legales desmedidas para inscribirse en el padrón electoral.

El proceso electoral, considerado irregular por los observadores, proclamó vencedor a Maduro frente al candidato opositor Edmundo González Urrutia. Según los datos auditados y publicados por la campaña de González Urrutia, él habría obtenido el 68% de los votos (7.119.000), frente al 30% (3.200.000) de Maduro. Estas cifras coinciden con las encuestas preelectorales más confiables.

Acusaciones de hackeo

El CNE y la Fiscalía General de la República han alegado un hackeo a las estructuras automatizadas de la institución como la causa del retraso en la publicación de los resultados detallados, aunque no han presentado pruebas de este hecho. El fiscal general, Tarek William Saab, ha acusado a María Corina Machado de organizar el sabotaje desde Macedonia del Norte, una acusación que el Gobierno de este país ha negado y pide al Estado venezolano las pruebas que lo indiquen.

En una concentración en la sede de Naciones Unidas en Caracas, María Corina Machado afirmó: “No solo hemos ganado, arrasamos. Ganamos en todos los estados del país”, la opositora retó al presidente del CNE, Elvis Amoroso, a publicar las actas y datos detallados por mesa electoral. Amoroso, presente en los últimos actos de Maduro, ha mantenido silencio ante las solicitudes de la oposición y la comunidad internacional.

El clima de tensión ha escalado con rumores sobre la posible detención de Machado y González Urrutia. El opositor Freddy Superlano y Ricardo Estévez, de la organización civil Súmate, han sido detenidos. Las protestas ciudadanas han dejado al menos 11 muertos y cientos de detenidos. Maduro, respaldado por los militares, ha prometido justicia y cárcel para los adversarios del régimen, reforzando la presencia policial y militar en las calles.

El informe del Centro Carter subraya la necesidad de revisar y asegurar los procesos electorales en Venezuela para garantizar la integridad y transparencia. La comunidad internacional, incluyendo países como Estados Unidos, Brasil, España, Colombia y Chile, han expresado su preocupación por la situación en el país latinoamericano. Mientras tanto, a Asamblea Nacional y otros líderes oficialistas han pedido cárcel para los líderes opositores, aumentando la tensión política en el país.

Este panorama refuerza la percepción de un proceso electoral profundamente defectuoso, con serias implicaciones para la democracia y la estabilidad en Venezuela. La comunidad internacional sigue atenta y presiona por una resolución que respete los principios democráticos y la voluntad del pueblo venezolano. @mundiario