Biden impulsa la reclasificación de la marihuana como una droga de bajo riesgo

Joe Biden, presidente de EE UU. / RR.SS.
Joe Biden, presidente de EE UU. / RR.SS.
Aunque el plan no legaliza directamente su uso recreativo, representa un paso crucial hacia una política más comprensiva sobre los productos con cánnabis.
Biden impulsa la reclasificación de la marihuana como una droga de bajo riesgo

El presidente de EE UU, Joe Biden, ha dado un paso significativo en la política antidrogas de Estados Unidos al respaldar la reclasificación de la marihuana como una droga de menor riesgo. Esta decisión, anunciada por el Departamento de Justicia (DOJ) el jueves, marca un hito en varias generaciones de la política antidroga del país.

La propuesta de reclasificación, enviada al registro federal, reconoce los usos médicos del cánnabis y admite que tiene un potencial de abuso menor en comparación con otras drogas más peligrosas. Aunque el plan no legaliza directamente la marihuana para uso recreativo, representa un paso crucial hacia una política más comprensiva sobre los productos de cánnabis.

El mandatario ha expresado su apoyo a la reclasificación, afirmando que "demasiadas vidas se han visto afectadas por nuestro enfoque fallido de la marihuana. Así que hoy, el Departamento de Justicia está dando el siguiente paso para reclasificar la marihuana de una Lista I (categoría 1) a una droga de la Lista III (categoría 3) bajo la ley federal”. En su declaración, destacó que la marihuana actualmente tiene una clasificación más alta que sustancias como el fentanilo y la metanfetamina, lo cual en su discurso afirmó que carece de sentido.

Sostuvo que “a petición mía, y guiados por la ciencia y la evidencia, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS) y el DOJ han estudiado el uso médico de la droga y el potencial de abuso y dependencia y recomiendan su reclasificación, concluyendo que la reclasificación eliminaría las barreras a la investigación crítica”.

Biden enfatizó que "nadie debería ir a la cárcel solo por consumir o poseer marihuana", subrayando la importancia de corregir errores históricos en la política del país. La reclasificación propuesta eliminaría las barreras sobre el cánnabis y allanaría el camino para una política más justa y equitativa para sus inversores, económicamente hablando.

La propuesta de reclasificación ha sido bien recibida por grupos como el U.S. Cannabis Council, que la considera un cambio tectónico lejos de las políticas fallidas de los últimos 50 años. Sin embargo, algunos críticos sostienen que la reclasificación no es necesaria y podría tener efectos secundarios perjudiciales.

La Administración para el Control de Drogas (DEA) recibirá comentarios del público estadounidense sobre la iniciativa de alejar la marihuana de su clasificación actual como droga de la Lista I, junto a la heroína y el LSD. La marihuana pasaría a la Lista III, junto con la ketamina y algunos esteroides anabolizantes.

El proceso de reclasificación implica un periodo de comentarios, esposiciones y argumentos públicos de 60 días, seguido de una posible revisión por parte de un juez administrativo. Aunque el cambio aún no es definitivo, representa un avance significativo hacia una política más progresista sobre el cánnabis y las personas involucradas.

La flexibilización de la normativa federal sobre la marihuana podría tener importantes repercusiones económicas, como la reducción de la carga fiscal para las empresas del sector y la facilitación de la investigación sobre el cánnabis en usos farmacéuticos. Además, podría alinear la política federal con la de muchos estados que ya han legalizado la marihuana para uso médico y recreativo.

A pesar de los desafíos y las críticas, la reclasificación propuesta de la marihuana marca un cambio histórico en la política antidroga de Estados Unidos y podría llegar a tener un impacto duradero en la sociedad y la economía del país. @mundiario

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