Biden estrena el veredicto contra Trump: lo llama "delincuente convicto"

Joe Biden, presidente de EE UU. / RR SS.
El presidente, en su primer acto de campaña tras el fallo del jurado que declaró culpable al magnate de 34 delitos, advirtió que un segundo mandato del mismo sería aún más peligroso que el primero.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha intensificado su retórica contra el exmandatario Donald Trump en su primer acto de campaña tras el fallo del jurado que declaró culpable al magnate de 34 delitos. En un evento en Greenwich, Connecticut, el presidente Biden calificó abiertamente a su antecesor como un "delincuente convicto" y advirtió que un segundo mandato de Trump sería aún más peligroso que el primero.

Desde la Casa Blanca, Biden ha sido prudente en sus comentarios sobre el veredicto de Trump. Sin embargo, en campaña ha adoptado un enfoque más directo. "Amigos, la campaña entró en territorio desconocido la semana pasada. Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un expresidente que es un delincuente convicto ahora busca el cargo de la Presidencia", declaró Biden. "Pero tan inquietante como esto es, más perjudicial es el ataque total que Donald Trump está haciendo al sistema de justicia estadounidense".

Los demócratas han debatido sobre referirse al candidato republicano sistemáticamente como un "delincuente convicto" durante la campaña. Este fue el primer evento en el que Biden usó ese término, aunque ya se había oído en círculos demócratas. El presidente evitó utilizar esta etiqueta en su comparecencia en la Casa Blanca el viernes, donde afirmó que el juicio reafirmó "el principio estadounidense de que nadie está por encima de la ley".

En el evento, el presidente reiteró su postura de que el magnate es una amenaza para la democracia. "La amenaza que supone Trump sería mayor en un segundo mandato que en el primero. Este no es el mismo Trump que fue elegido en 2016. Es peor. Algo se rompió en él cuando perdió en 2020", afirmó Biden. También criticó al republicano por llamarse a sí mismo un "dictador el primer día" y por su disposición a indultar a los insurrectos del asalto al Capitolio.

Trump será sentenciado el 11 de julio por el juez Juan Merchan por los 34 delitos graves de falsificación de registros empresariales. Estos delitos son punibles con hasta cuatro años de cárcel, aunque la libertad condicional es la opción más probable dado que Trump no tiene antecedentes penales y puede recurrir la sentencia en varias instancias.

Además de sus problemas legales, Biden criticó a Trump por "vender biblias y zapatillas doradas" y por "vender su presidencia al mejor postor". En un reciente evento en Mar-a-Lago, Trump pidió a ejecutivos del sector petrolero 1.000 millones de dólares para su campaña a cambio de revertir normativas medioambientales y acelerar permisos de perforación si regresa a la Casa Blanca. Varios senadores demócratas han abierto una investigación sobre estas acusaciones de corrupción y amiguismo.

La campaña de Biden planea insistir en el mensaje de que el expresidente es una amenaza para la democracia y el sistema de justicia estadounidense. Este enfoque busca no solo movilizar a los votantes demócratas, sino también persuadir a los independientes y a aquellos desencantados con la presidencia de Trump.

El enfrentamiento entre Biden y Trump marca un punto crítico en la política estadounidense. Con ambos líderes enfrentándose en las próximas elecciones, el uso de la retórica y los hechos judiciales jugará un papel crucial en la decisión de los votantes. Biden ha dejado claro que su estrategia se centrará en resaltar los peligros que, según él, representa un segundo mandato de Trump para la democracia estadounidense. @mundiario