El ataque de Irán a Israel, el primer choque directo tras medio siglo de enemistad

Ataque de Irán con drones y misiles contra Israel. / TasnimNews
Ataque de Irán con drones y misiles contra Israel. / TasnimNews
La Revolución iraní dinamitó las estrechas relaciones entre Teherán y Tel Aviv, instaladas desde la creación del Estado israelí, y marcó el inicio de un largo historial de desencuentros.
El ataque de Irán a Israel, el primer choque directo tras medio siglo de enemistad

Irán lanzó un ataque sin precedentes contra Israel con drones y misiles, marcando el primer enfrentamiento abierto entre estos dos países en casi medio siglo de enemistad. Este evento culmina una escalada de tensión que ha ido en aumento en los últimos meses, y que supone la primera ofensiva iraní que ha impactado directamente el territorio israelí, aunque dejó daños mínimos debido a la férrea defensa del Estado y sus socios.

Antes de este lanzamiento de fuego, y de la escalada de tensiones desatada por los ataques terroristas de octubre del año pasado, las hostilidades entre Irán e Israel se manifestaron principalmente en ataques cibernéticos, chantajes y asesinatos selectivos. Sin embargo, este enfrentamiento directo representa un hito inusual en la larga historia de relaciones conflictivas entre ambos países, que solían mantener una relación cordial y estrecha antes de la Revolución Islámica en 1979.

Durante la década de 1980, la relación entre Irán e Israel se deterioró rápidamente debido a la Revolución Islámica y la ascensión de líderes que consideraban a Israel como un enemigo. Teherán se convirtió en el principal antagonista de Tel Aviv en la región, creando y respaldando activamente a grupos como Hezbolá en el Líbano, los hutíes de Yemen, Hamás y la Yihad Islámica en Palestina. Juntos forman parte del ‘Eje de la Resistencia’ que, bajo el recelo del resto de los países árabes, extiende la influencia iraní y, supuestamente, la focaliza bajo animadversión hacia Israel.

Una de las ramificaciones más notables de esta animosidad fue la creación de Hezbolá en 1982 como respuesta a la intervención israelí en la guerra civil del Líbano. Este grupo que representa la minoría chií, respaldado por Irán, se convirtió en una fuerza paramilitar que operaba en contra de los intereses de otros países en la región.

Fricción entre Israel e Irán

El programa nuclear de Irán ha sido otro punto de fricción, con EE UU y otros países expresando preocupaciones sobre las intenciones militares detrás del enriquecimiento de uranio, que de puertas para fuera alega ser únicamente para fines civiles. Washington siempre ha dudado de ello, y ha advertido que Teherán tiene intenciones militares detrás de sus investigaciones atómicas. Ese escenario se complica para Occidente a causa de Israel, que es una potencia nuclear por sí sola.

Este tema, junto con las amenazas verbales de líderes iraníes hacia Israel, ha exacerbado las tensiones a lo largo de los años.

El ataque más reciente de Irán contra Israel llega después de una serie de eventos que han aumentado la tensión en la región, incluyendo el conflicto en Siria y los ataques de Hamás. El bombardeo del consulado iraní en Damasco fue un punto crítico que provocó una respuesta directa por parte de Irán, marcando un cambio significativo en la dinámica de confrontación entre estos actores regionales.

A pesar de que el ataque iraní no causó víctimas mortales, representa un momento crucial en la región y plantea preguntas sobre las posibles respuestas de Israel y la escalada de conflictos en Oriente Próximo. Las repercusiones de este enfrentamiento están aún por verse, pero reflejan la complejidad y las implicaciones geopolíticas de la situación en la región. @mundiario

Comentarios