Así es la estrategia de seguridad para los primeros 100 días del Gobierno de Sheinbaum

Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México. / RR.SS.
Un documento filtrado resume los retos y objetivos en seguridad pública para la primera presidenta de México, entre los que se encuentran el control territorial y uso de la Guardia Nacional.

Hace unas semanas, comenzó a circular en redes sociales un documento titulado "Estrategia de Seguridad de los Primeros 100 días", de 17 páginas, generando especulación sobre su autenticidad. El texto, publicado posteriormente en la página web de la Comisión de Derechos Humanos de Michoacán, detalla los planes de seguridad del próximo Gobierno liderado por Claudia Sheinbaum. Ofrece una visión clara de las primeras acciones que emprenderá el Ejecutivo para combatir la violencia en México durante su primer trimestre de mandato.

El contenido de este informe se centra en las áreas más afectadas por la criminalidad organizada, identificando ciudades como Tijuana, León, Celaya, Acapulco, Cancún, Ciudad Juárez, Chihuahua, Cajeme, Tlajomulco y Colima, además de zonas clave en Michoacán y Chiapas. El plan de acción incluye un enfoque doble: la identificación de líderes criminales y estructuras de mando, junto con una investigación profunda en actividades ilícitas como el tráfico de personas, extorsión y secuestro.

La estrategia incluye importantes reformas a las capacidades policiales, tanto dentro como fuera de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, bajo la dirección de Omar García Harfuch, exjefe de la policía de la Ciudad de México y aliado cercano de Sheinbaum. Uno de los aspectos clave del documento es la creación de una Subsecretaría de Inteligencia e Investigación Policial, que se espera fortalezca el Centro Nacional de Inteligencia, dirigido por Francisco Almazán Barocio, colaborador de confianza de García Harfuch.

El desarrollo policial es otro pilar fundamental del plan, con un énfasis en el fortalecimiento del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esta dependencia, encargada de la capacitación y evaluación de las fuerzas de seguridad, abarca no solo a las agencias federales, sino también a las estatales. Uno de los objetivos principales es establecer estándares de evaluación para las 32 policías estatales, fiscalías y sistemas penitenciarios del país, un tema que ha generado amplio debate en México, especialmente respecto al papel de las Fuerzas Armadas en la seguridad pública.

La reciente aprobación del Congreso que formaliza la adscripción de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa ha revitalizado la controversia sobre el control militar en temas de seguridad pública. Mientras que sectores fuera del partido gobernante Morena y sus aliados han mostrado preocupación por la falta de transparencia, el nuevo Gobierno ve este cambio como un paso necesario para implementar una estrategia más eficaz que trascienda el simple despliegue de fuerzas.

El rol clave de García Harfuch

Eduardo Guerrero, director de Lantia Consultores, destacó el rol central que desempeñará García Harfuch en esta nueva fase. "Será un hombre inmensamente poderoso", comentó Guerrero, refiriéndose a la influencia que tendrá sobre las fuerzas armadas y su papel como estratega en seguridad. Además, mencionó que García Harfuch tuvo un papel clave en los nombramientos de los nuevos titulares de Defensa y Marina, el general Ricardo Trevilla y el almirante Raymundo Pedro Morales.

Por su parte, Renato Sales, excomisionado nacional de seguridad, calificó el plan del nuevo Gobierno como razonable, aunque reconoció que los retos en seguridad siguen siendo similares a los de administraciones anteriores. Sales subrayó la importancia de abordar el tráfico de opioides y las disputas territoriales entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), los principales grupos criminales del país.

El documento también destaca la importancia de frenar el tráfico de armas hacia México, que continúa siendo un problema crítico. Según Sales, el aumento de homicidios con armas de fuego refleja la creciente circulación de armas provenientes de Estados Unidos, y la estrategia del nuevo Gobierno deberá abordar este flujo ilegal.

Uno de los elementos más llamativos del informe es un mapa que ilustra las áreas de influencia de los principales cárteles en México. El Cártel de Sinaloa domina el norte del país, mientras que el CJNG prevalece en el centro, con ambos grupos en continua disputa por el control de las rutas clave para el tráfico de fentanilo y otros opioides hacia Estados Unidos.

La filtración del documento no solo revela las prioridades del nuevo Gobierno en materia de seguridad, sino también los grandes desafíos que enfrentará para recuperar el control territorial y reducir la violencia en el país. @mundiario