La tonta de la compra

En el mismo folio la lista de la compra y una canción como un cupón de los ciegos rima la soledad con
La tonta de la compra
En el mismo folio
la lista de la compra y una canción
como un cupón
de los ciegos
rima la soledad
con el atún en aceite vegetal
en oferta
¡vaya precios sin competencia!

una mano pide el cielo,
la otra en el cajón del pan
hay manchas de grasa
de llanto, de tinta
estoy harto de tanto frotar.


La lista de la compra
La cabra mecánica

La lista de la compra no es tan lista. De hecho, en ciudades como A Coruña, es bastante tonta. Un estudio de la OCU dice cosas tan surrealistas como que el pescado más caro de España se vende en los supermercados de una ciudad que tiene uno de los puertos pesqueros más importantes de la península. De coña. Y mientras A Coruña sorprende por sus carísimos pescados y carnes, otras tres ciudades gallegas están liderando la lista de las más baratas en cuanto a la cesta de la compra. Los supermercados de Pontevedra, Vigo y Ourense son de lo más económico del estado. Madia leva. Con la mierda de sueldos que cobramos en Galicia no nos da para mucho más. Lo normal es que los precios fuesen asequibles. Lo raro es lo que pasa en A Coruña. Y, además, no hay escapatoria. Los que vivimos en la ciudad herculina estamos atrapados en una trampa para euros. La cesta de la compra es prohibitiva, la vivienda, no digamos (la milla de oro coruñesa es tan o más cara que las calles más elitistas de Madrid o Barcelona), no podemos huir en coche porque la gasolina es inaccesible (está entre las más caras de España). Y tampoco es una solución tomar un tren, fundamentalmente porque casi no hay y los que hay, casi era mejor que no los hubiera. Dicen Caride y Touriño que un tren en condiciones está al caer. Pues a ver si es cierto, porque el AVE ese sólo lo hemos visto en los dibujos de los Supersónicos. Será la gripe aviar.

Si queremos vivir bien tendremos que ir a Barcelona, donde los sueldos son mucho más sustanciosos (dicen) y la vida, por ahí, por ahí. Bueno, quitando el Gobierno ese que tienen, tipo tetris, en el que no encajan las piezas ni con calzador. Ahora don Pascual (el President, no el de la leche) ha decidido mover un poco el tema para darle vidilla al panorama político español. Es que como lo del asunto del Estatut está ya paradiño, lo de ETA cansa un poco, Acebes, Zaplana, Rajoy y Peta Zeta aburren, pues... había que animar el cotarro. Maragall precipitó una crisis de Gobierno y cambió a varios conselleiros (consellers, les dicen allí) con el fin, al parecer, de aplicar con más eficacia el nuevo Estatut que han parido no sin cierto dolor. La verdad es que, desde la distancia, se me escapa la trascendencia de esos cambios. Puedo esperar a que me los explique Jiménez Losantos y entonces descubriré que es una artimaña de Belcebú para incrementar el número ya de por sí elevado de demonios que Gobiernan Cataluña con el fin de romper España en pequeños cachitos e instaurar las tinieblas en el planeta (empezando por apagar las luces que enciende Endesa). O puedo esperar que me lo cuente Blanquito y entonces veré que es un significativo avance en las libertades individuales y sociales que conducen a un mundo maravilloso y feliz en el que todas las civilizaciones, aliadas, seremos hermanos en aras de una democracia solidaria distante de los planes de guerra de Aznar.

En fin. Creo que mejor lo leeré en El Jueves. Es más serio.

La tonta de la compra