Política económica electoralista

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Política económica electoralista
En España, la Oposición y el Gobierno han emprendido una carrera electoralista para ver quién da más y pide menos. PP y PSOE no sólo se están enredando en ver qué partido ofrece más bienestar social, sino que también compiten anunciando rebajas y más rebajas de impuestos, carrera esta última que aspira a ganar en solitario Mariano Rajoy.

Si ya era poco responsable su lucha política en materia antiterrorista, esta de ahora no se queda atrás, por lo que seguramente quienes echaban de menos más debate sobre la economía ya se estarán arrepintiendo. Para escuchar lo que estamos escuchando, casi mejor que no se hable de economía.

Lejos de profundizar en los problemas sociales y económicos de España, como la falta de productividad, el déficit comercial, la escasa inversión en I+D o la precariedad del empleo, con miles de jóvenes mileuristas, Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se han lanzado a una política de tómbola, nada realista y muy arriesgada, con casi infinitas rebajas fiscales y cheques regalo para todos los públicos, empezando por los recién nacidos.

Como dice el ex presidente Felipe González –se nota que juega en otra liga-, España tiene que hacer autocrítica y decidir que quiere ser de mayor, empezando por resolver cómo puede competir en el mundo, a riesgo de entrar en una dulce decadencia que ahora no se ve pero que puede llegar, como ya llegó a Francia, sin ir más lejos. González, cuya talla política se agiganta con el tiempo, apunta otra cosa no menos interesante: el modelo social de España, como el de Europa, claro que es bueno, pero: ¿es sostenible?

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